Tras sufrir un violento operativo sin pruebas en su hogar, el rapero Afroman usó las grabaciones de sus cámaras para humillar a los agentes en YouTube.Siete oficiales demandaron al artista por "dañar su reputación" con sus videos musicales, pero la justicia de Ohio falló a favor del rapero.Esta es la cronología de cómo un error policial se convirtió en un precedente histórico en Estados Unidos