La grada del Circuito de Madrid Jarama-RACE ha estallado en una intensa ovación este sábado cuando ha llegado Felipe VI para presenciar la primera prueba del Mundial de Fórmula E celebrada en la capital. Con vivas al Rey y un aplauso que se ha alargado durante varios segundos, la celebración por la presencia del Rey se ha extendido también al paddock y al pit lane durante una cita que ha marcado el debut de Madrid en el calendario internacional de esta competición de monoplazas eléctricos. El Rey ha asistido al denominado Madrid E-Prix, correspondiente a la sexta ronda del campeonato, en una jornada que reúne a equipos, organizadores y representantes institucionales en torno a una prueba inédita hasta ahora en España. Su presencia refuerza el respaldo institucional a una disciplina que ha consolidado su crecimiento en los últimos años y que sitúa a Madrid en el circuito global del automovilismo eléctrico. A su llegada al circuito, Don Felipe estuvo acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, así como por Alejandro Agag y Alberto Longo, impulsores del campeonato, quienes le han enseñado las instalaciones del circuito. Durante el recorrido por el paddock, el Monarca se detuvo en el garaje del equipo Cupra, donde mantuvo un breve encuentro con el piloto español Pepe Martí , a quien trasladó su apoyo en una jornada de especial significado para el automovilismo nacional. La carrera, que ha comenzado a las 15.05 horas , supone un hito al tratarse de la primera prueba de Fórmula E disputada tanto en Madrid como en España. Con esta prueba, el trazado madrileño del Jarama se ha convertido en una de las pocas pistas permanentes del campeonato, junto a México y Shanghái. Esta es la temporada número 12 de Fórmula E, considerada la más extensa hasta la fecha, contempla un total de 18 carreras distribuidas en 12 sedes. En ella compiten los nuevos vehículos Gen3 Evo, que representan la evolución tecnológica de esta disciplina, centrada en la movilidad eléctrica y la innovación en competición. La inclusión de Madrid en el calendario supone un paso más en la proyección internacional de la ciudad como sede de grandes eventos deportivos, al tiempo que consolida la presencia de España en una de las competiciones más dinámicas del panorama automovilístico actual. El Rey ha permanecido en el recinto hasta pasadas las 16:30, cuando ha celebrado junto a Antonio Félix da Costa, al que entregó el trofeo, su triunfo en esta prueba del circuito del Jarama.