El problema del DRM: cuando compras un juego y aun así no puedes jugarlo

Wait 5 sec.

Hay ideas que, sobre el papel, parecen incuestionables. Durante años, el DRM se presentó como una de ellas: una herramienta necesaria para frenar la piratería y proteger el trabajo de los desarrolladores. La lógica era sencilla, casi irrefutable. Si solo quienes compran un juego pueden acceder a él, todos ganan. Pero con el paso del tiempo, esa promesa ha empezado a mostrar grietas… y algunas son difíciles de ignorar.