Foto: Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Inversiones y Carolina Nieto, vicepresidenta de Negocios Corporativos de Skandia En áreas como mercado de capitales, activos alternativos y gestión fiduciaria — tradicionalmente dominadas por hombres — el liderazgo femenino comienza a consolidarse en posiciones estratégicas, no solo como una señal de diversidad, sino como un motor de transformación dentro del sistema financiero.En Skandia, Carolina Nieto, vicepresidenta de Negocios Corporativos, y Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Inversiones, representan esa evolución desde dos frentes clave: la innovación en servicios fiduciarios y la construcción de portafolios con una visión estratégica de largo plazo.Innovar en un negocio tradicionalLa industria fiduciaria ha sido históricamente percibida como compleja y poco cercana. Para Carolina Nieto, el punto de partida de la innovación es la escucha de las necesidades de los clientes acompañada de la tecnología.“Antes de transformar procesos, hay que entender qué le duele al cliente. La innovación real nace cuando identificas fricciones y decides simplificarlas”, explica.Esa lógica llevó al desarrollo de modelos como Fidu as a Service, una apuesta por digitalizar y facilitar el acceso a estructuras fiduciarias mediante integraciones tecnológicas y APIs. La meta es democratizar un servicio que durante años fue percibido como técnico y distante.Este modelo busca integrar lo mejor de dos mundos: la seguridad y el respaldo de una entidad vigilada con la agilidad tecnológica del ecosistema digital. De esta manera, empresas que manejan recursos de terceros — como recaudos, pagos o inversiones — pueden acceder a servicios fiduciarios de forma ágil y segura sin necesidad de convertirse en entidades financieras ni asumir cargas regulatorias complejas.La solución surgió del acercamiento de Skandia al ecosistema de innovación financiera en Colombia. Durante ese proceso, la compañía identificó que muchos modelos de negocio enfrentan restricciones para gestionar recursos o garantizar la trazabilidad de sus operaciones al no ser entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera. A partir de esa necesidad nació la oportunidad de construir un puente entre la regulación fiduciaria y la innovación tecnológica.Con esta plataforma, la fiduciaria evolucionó hacia un modelo profundamente apalancado en tecnología que no solo moderniza la operación fiduciaria — haciéndola más flexible, eficiente y escalable — sino que también habilita nuevos modelos de negocio en el sistema financiero. La combinación entre respaldo institucional y operación digital se convirtió en uno de los motores del crecimiento de la fiduciaria durante 2025.Pero la innovación no se limita al producto. Nieto impulsa un liderazgo colaborativo, basado en empoderamiento y confianza. “La innovación llega cuando los equipos se sienten retados, pero respaldados. Mi rol es potenciar talento”, afirma.Carolina Nieto lideró e impulsó en 2025 un crecimiento del 23 % de los ingresos de Skandia Fiduciaria, gracias a su enfoque en el desarrollo de nuevos negocios, que hoy representan cerca del 27 % de los ingresos de la compañía y continúan en expansión.Foto: Carolina Nieto, vicepresidenta de Negocios Corporativos de SkandiaEstrategia, alternativos e inversión responsableDesde el frente de inversiones, Catalina Tobón ha liderado la consolidación de un área estratégica enfocada en fortalecer la diversificación de los portafolios y ampliar el acceso a activos alternativos.En un mercado donde cerca del 70 % de los activos bajo administración en la industria aún se concentran en instrumentos tradicionales, la ampliación hacia crédito privado, private equity y otras alternativas se convierte en una decisión estructural.“Diversificar no es sofisticación, es gestión de riesgo y visión de largo plazo”, señala Tobón.Foto: Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Inversiones de SkandiaDesde esta perspectiva, el equipo de estrategia también ha trabajado en ampliar el acceso a nuevas oportunidades de inversión que permitan construir portafolios más resilientes frente a ciclos económicos cambiantes, incorporando activos que históricamente habían estado reservados principalmente para inversionistas institucionales.Bajo su liderazgo, la compañía también ha profundizado la integración de métricas ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) dentro de sus procesos de inversión. Este enfoque fue reconocido en 2025 cuando Skandia obtuvo el primer lugar en la categoría “Inversionista Líder en Inversión Responsable” de los premios ALAS20, el principal reconocimiento en América Latina y España para gestores y dueños de activos comprometidos con los Principios de Inversión Responsable (PRI).La compañía había ocupado el cuarto lugar en la edición anterior y este ascenso refleja un avance significativo en la integración de criterios de sostenibilidad y transparencia dentro de la gestión del portafolio.“Este reconocimiento reafirma nuestro compromiso con una inversión responsable, que no solo busca rentabilidad financiera, sino también impacto positivo en el entorno. Integrar factores ASG en cada decisión de inversión es fundamental para construir valor sostenible y fortalecer la confianza de nuestros clientes e inversionistas”, afirmó Santiago García, CEO de Skandia Holding.Género, cuantitativo y toma de decisiónAmbas coinciden en que el mayor reto no siempre es externo, sino cultural.Las áreas cuantitativas y de activos alternativos han tenido históricamente una fuerte presencia masculina. Sin embargo, los equipos que hoy lideran incluyen mujeres en posiciones clave en estrategia, alternativos y sostenibilidad.“El desempeño femenino en áreas cuantitativas es extraordinario cuando se rompe el paradigma de que esos espacios no son para nosotras”, afirma Tobón.Para Nieto, el liderazgo femenino también imprime una dimensión distinta: “Muchas mujeres conectan las finanzas con propósito. No es solo rentabilidad, es cumplimiento de objetivos, autonomía y construcción de patrimonio”.Más que servicios financierosDesde soluciones fiduciarias digitales hasta portafolios tecnológicos y estrategias alternativas, la visión compartida es clara: facilitar el acceso, comunicar de forma sencilla y acompañar decisiones que impactan la vida real de personas y empresas.En esa misma línea, la estrategia de inversión de la compañía también ha incorporado vehículos que buscan generar impacto social y ampliar el acceso al sistema financiero. Uno de ellos es el fondo de capital privado Impacto, que financia fintech dedicadas a otorgar crédito a personas y pymes con acceso limitado a la banca tradicional.Este fondo ya supera los $140.000 millones en valor, ha desembolsado más de US$120 millones y ha contribuido a la generación de más de 900.000 créditos, muchos de ellos dirigidos a mujeres cabeza de hogar, reflejando cómo la innovación financiera también puede convertirse en una herramienta de inclusión.“Más que proveedores, queremos ser aliados que entienden los objetivos de sus clientes”, resume Nieto.En un entorno económico cambiante, donde la sofisticación financiera ya no es opcional, el liderazgo femenino en la industria deja de ser una conversación aspiracional para convertirse en una variable estratégica del sector.