Pokémon Go fue para millones de personas, durante varios años, poco más que una excusa para salir a la calle, pasear y cazar criaturas virtuales. Pero todo ese tiempo apuntando el móvil a plazas, aceras y fachadas ha acabado teniendo un uso mucho más serio de lo que nadie imaginaba: entrenar a robots de reparto para moverse mejor por la ciudad.La clave está en Niantic Spatial, la división de IA que nació de la compañía detrás de Pokémon Go. Su tecnología aprovecha años de imágenes captadas por jugadores para crear un sistema de posicionamiento visual capaz de ubicar máquinas con una precisión de centímetros, incluso en calles donde el GPS falla entre edificios altos, cristales y rebotes de señal.Un mapa vivo para que los robots no se pierdanEl primer gran socio de esta tecnología es Coco Robotics, una empresa de reparto de última milla que ya opera robots por aceras en ciudades de Estados Unidos y Europa. Estos pequeños vehículos transportan desde bolsas de la compra hasta varias pizzas familiares, pero para cumplir horarios y dejar cada pedido en la puerta correcta necesitan algo más fiable que el GPS tradicional. POKÉMON GO PLAYERS TRAINED 30 BILLION IMAGE AI MAPNiantic says photos and scans collected through Pokémon Go and its AR apps have produced a massive dataset of more than 30 billion real-world images.The company is now using that data to power visual navigation for delivery… pic.twitter.com/FIs65uO3sx— NewsForce (@Newsforce) March 15, 2026 Ahí es donde entra el sistema de Niantic. En vez de depender solo de satélites, los robots se orientan por lo que “ven” con sus cámaras. El modelo ha sido entrenado con unos 30.000 millones de imágenes recogidas en entornos urbanos, muchas de ellas alrededor de puntos calientes de Pokémon Go fotografiados desde distintos ángulos, a diferentes horas del día y con climatologías variadas.Esto permite crear algo que la compañía llama un “mapa vivo”, o sea, una representación digital del mundo que no solo sabe dónde está en una esquina o un paso de peatones, sino también cómo cambia el entorno y cómo deben interpretarlo las máquinas. La idea principal es que cualquier robot, móvil o incluso unas gafas conectadas (como las Meta Ray-Ban) puedan usar este mapa para saber con exactitud dónde están y hacia dónde deben ir.Lo interesante es que esto encaja con una tendencia mucho mayor. Los robots ya no solo avanzan en fábricas o almacenes, también están empezando a entender mejor el mundo físico. Ya hemos visto propuestas de robots con patas que se reparan solos o proyectos industriales que están automatizando procesos en tiempo récord.Esta nueva capa de inteligencia espacial va justo en esa dirección: no se trata solo de moverse, sino de moverse bien en entornos reales que cambian de forma constante.Al final, lo más llamativo de esta historia no es solo la tecnología, sino el giro inesperado. Lo que empezó como una fiebre mundial por capturar pokémones ha terminado sirviendo para algo mucho más cotidiano, ¿qué cosa? Pues que un robot encuentre tu dirección sin perderse por el camino. Y, visto así, cuesta no pensar que el futuro ya estaba entrenándose en nuestros bolsillos mucho antes de que nos diésemos cuenta..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }