El móvil más importante del mundo es un iPhone: está en la Casa Blanca

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Donald Trump es una persona particular, una que está acostumbrada a hacer lo que quiera cuando quiera. Esa forma de actuar la traslada a la política internacional, pero también a su día a día en la Casa Blanca, y es que, por mucho que los expertos de su gabinete le aconsejen que no lo haga, él sigue confiando en su móvil personal.Tal y como ha revelado Android Authority, el gran problema que temen sus allegados es que su número personal cada vez se está filtrando a más personas. Al margen de que no para de sonar, la preocupación radica en los periodistas que están intentando destapar una exclusiva y en que los directivos más influyentes del sector tecnológico están "pujando" para conseguir el número y hablar con él. Lo que también despierta el temor es que alguien pueda colarle información falsa o teorías conspiranoicas.Más que el dispositivo, el problema es el filtro de las comunicacionesEl actual presidente de los Estados Unidos sigue usando su iPhone personal. Lo emplea para hablar con amigos, familiares, empresarios, periodistas e, incluso, líderes internacionales. Generalmente, los presidentes del país utilizan canales mucho más blindados, pero Trump se niega a ello.Al margen de que usar un smartphone convencional, sea o no un iPhone, no es tan seguro como los canales oficiales del Despacho Oval, lo que más preocupa a su gabinete es que su número se está difundiendo exponencialmente. Ello implica que cada vez tiene contacto con más personas, lo que atemoriza a sus allegados ante la posibilidad de que un periodista avispado consiga una exclusiva, pero también de que alguien pueda colarle información falsa, rumores o teorías conspiranoicas.Le han intentado convencer sin éxito de que emplee canales más seguros. Trump no quiere renunciar a este método, le encanta usar su iPhone. En cuanto a la forma en la que lo utiliza, ha transcendido que prefiere las llamadas antes que la comunicación escrita. Curiosamente, durante su primer mandato (2016-2020) su gabinete consiguió que dejase de emplear su móvil, entonces un Android, y priorizase canales más seguros.