El lado oscuro de los navegadores con inteligencia artificial empieza a salir a la luz. Un estudio revela que pueden rastrear y procesar datos extremadamente sensibles, desde historiales médicos hasta información personal que creías privada

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La promesa de los navegadores con IA es facilitarlo todo. Pero detrás de esa comodidad, un informe reciente muestra algo inquietante: estos sistemas pueden acceder, analizar y reutilizar datos íntimos del usuario. La línea entre asistencia inteligente y vigilancia empieza a difuminarse.