Durante años, la manicura francesa y los diseños más evidentes, como los lunares o los estampados llamativos, han dominado salones y redes sociales. Sin embargo, 2026 marca un giro claro: las uñas se simplifican, se suavizan y apuestan por una estética mucho más pulida. La clave ya no está en llamar la atención, sino en la discreción y elegancia. Lejos de los excesos, la nueva manicura se mueve en un terreno donde la naturalidad, los acabados cuidados y los detalles sutiles son los verdaderos protagonistas. Sigue leyendo en Bulevar Sur.