La guerra en Oriente Próximo vive este miércoles una importante escalada con el primer bombardeo, en casi tres semanas de conflicto, contra instalaciones iraníes de producción de energía. Se trata de plantas petroquímicas en Pars Sur, la gigantesca Zona Económica Especial de energía en la que Irán explota el mayor yacimiento de gas del mundo, que llega hasta Qatar. Ni Israel ni EE UU se han atribuido el ataque, pero la prensa israelí lo atribuye al primero con luz verde del segundo y ha tenido tres consecuencias inmediatas: los precios del barril de brent y del gas TTF se han disparado, Teherán ha prometido represalias “en las próximas horas” contra las instalaciones de hidrocarburos de todo el Golfo y algunos países amenazados (como Qatar y Emiratos Árabes Unidos) han criticado esta agresión a Teherán.Seguir leyendo