GNOME 50 “Tokyo” ya está disponible en fase estable como la nueva versión del archiconocido escritorio para Linux, que en los últimos tiempos ha decidido incrementar su vinculación con systemd. Sin más dilación, empecemos a mencionar las novedades más importantes.GNOME 50, al igual que el lanzamiento anterior, no promete ser revolucionario en cuanto al acabado estético. Sin embargo, sí ha introducido bastantes novedades potentes dentro de lo técnico, en especial en lo que respecta a tecnologías gráficas y soporte de GPU. Lo primero que tenemos en este frente es la presencia en modo estable de la tasa de refresco variable (VRR), que ha dejado por fin de ser una característica experimental.Mutter 50, versión del compositor que acompaña al escritorio, debería soportar de manera nativa y predeterminada la mencionada VRR, proporcionando así una experiencia más suave con los gráficos al ajustarse la tasa de refresco de la pantalla a la tasa de fotogramas que hay en ejecución. La presencia de esta característica en fase estable podría tener especial importancia en la ejecución de videojuegos sobre Mutter, presuntamente de manera positiva, pero es a partir de ahora cuando se verá si la característica está bien implementada o no, más viendo que también se ha incluido soporte de cursor de baja latencia con la VRR activada.Continuando con los gráficos, otra característica que ha llegado a GNOME 50, o al menos se menciona de manera explícita en el anuncio oficial, es el escalado fraccional en sesiones de Wayland. El escalado fraccional, al igual que la VRR, fue una característica que estuvo en fase experimental y ahora debería estar disponible de manera predeterminada, sin tener que recurrir a aplicaciones como el editor de Dconf o Refine. El escalado fraccional va dirigido principalmente a monitores que funcionan a resoluciones superiores a 1080p y permite establecer, como bien indica su nombre, un escalado de la interfaz gráfica de usuario en base una proporción fraccional en lugar de entera, pudiéndose establecer un porcentaje de 125% o 150% en lugar de saltar directamente del 100% al 200%.Debido a que NVIDIA juega con sus propias normas, los escritorios y compositores tienen que implementar a veces ajustes y correcciones para contentar al driver oficial del gigante verde. En GNOME 50 nos encontramos con diversos parches dirigidos a corregir problemas con el stuttering y la sincronización de fotogramas, proporcionando así, al menos sobre el papel, una experiencia más fluida con los gráficos, tanto con el escritorio como con las aplicaciones gráficas.GNOME 50 en Fedora Workstation 44La gestión del color es otra faceta que GNOME 50, o más bien Mutter 50, ha mejorado frente a versiones anteriores. Aquí los responsables han destacado la implementación de la versión 2 del protocolo de gestión del color de Wayland y un pipeline de color más moderno capaz de compartir la pantalla preservando los metadatos del HDR, evitándose así “que los colores parezcan ‘descoloridos’ al transmitir o grabar contenido de alto contraste”.Alejándonos un poco del soporte de gráficos, pero solo un poco, está que el escritorio remoto ha visto mejorado su desempeño gracias a la inclusión de un nuevo soporte de aceleración por hardware apoyado en Vulkan y VA-API. Una vez más, esto debería proporcionar una experiencia más suave con los gráficos, reduciéndose además el lag y el consumo energético. A lo mencionado se suman la sincronización explícita para proporcionar una experiencia más estable sobre todo en gráficas de NVIDIA, soporte de HiDPI, autenticación mediante Kerberos y sesiones remotas a través del servicio de systemd gnome-headless-session.Ahora saltamos a las aplicaciones más fundamentales del escritorio, esas que están presentes en formato “tradicional” incluso en los sistemas inmutables. Files o Archivos, otrora el explorador de ficheros Nautilus, ha visto mejorados su rendimiento y estabilidad gracias a una carga más rápida de los iconos y las miniaturas, un uso menor de la memoria, una mayor utilización del lenguaje de marcado Blueprint para las definiciones de la interfaz de usuario y el empleo “de la biblioteca Glycin para la decodificación de imágenes en un espacio aislado de alto rendimiento”.La experiencia de usuario con Archivos también ha sido mejorada en GNOME 50 con una característica de cambiar el nombre de los ficheros por lotes que es ahora más intuitiva y que presenta resaltados visuales para el texto reemplazado y un nuevo cuadro de diálogo para el administrador de subtítulos en la vista de cuadrícula. Las descripciones de las operaciones de archivos en la barra lateral se han acortado para mantener la interfaz más limpia y legible.La aplicación de Configuración ha implementado diversos cambios y novedades. De estos se han destacado que “Fecha y hora” incluye ahora una opción para establecer el primera día de la semana, una configuración del sonido que ahora distingue de manera clara entre las secciones de volumen capaces de emitir (altavoces, auriculares… ) y capturar (por lo general un micrófono), unos detalles del módem actualizados y una gestión del color que ha recibido múltiples correcciones, en especial para la calibración de la pantalla.Configuración del sonido en GNOME 50De las aplicaciones que son más secundarias, independientemente de que formen parte oficial del núcleo de GNOME o los círculos, se puede destacar a Gradia, que es descrita como “una aplicación para refinar y anotar capturas de pantalla antes de compartirlas. Proporciona un toque profesional a las capturas sin formato, permitiendo agregar elegantes fondos degradados, sombras paralelas y relleno personalizado”. Por otro lado está Constrict, “una aplicación de compresión de video diseñada para ayudar a cumplir con límites de tamaño de archivo específicos sin tener que hacer conjeturas. En lugar de experimentar manualmente con tasas de bits, simplemente permite establecer el tamaño objetivo y la aplicación calculará automáticamente la configuración óptima de resolución, velocidad de fotogramas y calidad de audio”.Otro aspecto a tener en cuenta de GNOME 50 es la accesibilidad, más viendo que ha sido uno de los principales tendones de Aquiles de Wayland a lo largo de su trayectoria. El lector de pantallas Orca ha recibido diversas mejoras, de entre las que se ha destacado una nueva ventana de preferencias con un diseño mejorado y más consistente con las otras aplicaciones de GNOME, una configuración global que elimina la necesidad de realizar los ajustes correspondientes por aplicación, cambio de idioma automático, un modo exploración que ha sido ampliado a todo el contenido de los documentos, un modo fijo ajustado que se inicia automáticamente en las aplicaciones Electron, una compatibilidad con Braille mejorada, la incorporación de la revisión del ratón en sesiones de Wayland y una opción de movimiento reducido ubicada en la aplicación de Configuración.Y estas son las novedades más importantes de GNOME 50, que se supone extirpó de manera completa el soporte para sesiones sobre X11 cuando todavía se encontraba en fase alfa, así que a partir de este lanzamiento debería ser un escritorio puramente hecho para Wayland y systemd, o al menos eso se da a entender desde los canales oficiales. Los que quieran conocer todos los detalles pueden consultar las notas de lanzamiento, mientras que el escritorio debería llegar en cuestión de tiempo a sistemas como Arch Linux y openSUSE Tumbleweed y será la cara oficial de Fedora 44 y Ubuntu 26.04 LTS, obviamente con las personalizaciones de Canonical en el caso del segundo.La entrada Disponible GNOME 50 con tasa de refresco variable, escalado fraccional y un escritorio remoto mejorado es original de MuyLinux