China lleva una ventaja enorme en cuanto a la infraestructura de la movilidad eléctrica, y quiere hacerla incluso más a prueba de balas. Para ello, quiere convertir cualquier punto de su geografía en una estación de carga para coches eléctricos y tiene una solución bastante sencilla para conseguirlo: Baterías. Tan fácil como eso, en la teoría al menos. El concepto es el mismo que el de las baterías para móviles que se alquilan, pero es mucho más ambicioso: desplegar un ejército de robots que son en realidad puntos de carga en cualquier estacionamiento o aparcamiento, eliminando la necesidad de tener puntos de carga físicos. De hecho, varias compañías chinas ya han empezado a desplegar esta tecnología, que es capaz de convertir cualquier plaza en apta para carga de coches eléctricos, de forma temporal, sin instalaciones permanentes y ocupando el mínimo espacio posible. Y que, además, una vez cargado el coche, el robot pueda dar servicio a otra plaza, desplazándose a ella.Convertir cualquier aparcamiento en un punto de carga gracias a robots cargadoresEsto es especialmente importante en zonas rurales o residenciales antiguas en las que es muy difícil instalar y mantener una red de carga tradicional, tanto por complicaciones en la infraestructura como por espacio. O dicho de otro modo, dar servicio a zonas residenciales en las que de otra forma sería imposible instalar un punto de carga tradicional.En algunas zonas de China, de hecho, los usuarios pueden solicitar a través del móvil un robot que es básicamente una power bank gigante que carga su coche. El equipo se desplaza solo hasta el lugar en el que se necesite y está equipado con una batería de hasta 100 kWh. Llega, y a los pocos minutos ya está cargando el coche. Termina y pasa al siguiente si todavía le queda autonomía para cargar otro coche.Además, dado que la tecnología de carga ha evolucionado enormemente en los últimos años, un robot de estos es capaz de cargar un coche a niveles suficientes para el día a día en apenas 40 minutos, aunque tenga menos de un 10% restante, por lo que es una forma muy interesante de aumentar la autonomía a demanda sin necesidad de instalar puntos físicos.Lógicamente, es una solución ingeniosa que, de momento, solo está disponible en China, aunque sería enormemente beneficiosa en cualquier otro lugar, sobre todo con la enorme competencia que puede suponer y para las caídas de los precios de carga, si se abre a un mercado en el que todas las grandes operen y compitan por ser su robot el que cargue tu coche.Seguir leyendo: China quiere convertir cualquier sitio en un punto de carga, y tiene la solución para ello