Pronóstico de lluvias y nieve en España del 23 al 29 de marzo

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El tiempo de España en la última semana de marzo estará condicionado por la alternancia entre el anticiclón de las Azores, los restos de la borrasca Therese y una posible advección de aire polar procedente del centro de Europa. El modelo europeo apuesta por una entrada polar en la mitad norte a finales de marzo, con nevadas en el Pirineo y Cordillera Cantábrica. Es probable que la semana del 23 al 29 de marzo esté marcada por la presencia cercana de dos depresiones a ambos lados de la Península. La primera sería la dana resultante de la actual borrasca Therese, que quedará anclada al norte de Canarias durante días y días. Es probable que esta depresión quede en esa zona durante 10 días al menos, perdiendo actividad con el tiempo. Por otro lado, la semana se iniciaría con una región de bajas presiones y aire frío sobre el Mediterráneo central, con lluvias y frío en Grecia y los países del este. La Península quedaría en medio de ambas borrascas, con una importante influencia del anticiclón de las Azores en la primera mitad del período. La puerta atlántica cerrada a la llegada de borrascas, pero con posibilidad de lluvias en la vertiente mediterráneaSegún el mapa de anomalías de precipitación del modelo europeo para la semana del 23 al 30 de marzo, la semana será seca en buena parte de la Península, con una anomalía negativa de 10 a 30 litros en todo el centro, sur y oeste. La mayor anomalía de precipitación se situará en Galicia, norte de Extremadura y suroeste de Castilla y León, lo cual implica que el anticiclón de las Azores repelerá la entrada de borrascas atlánticas, incluida la BFA al norte de Canarias. Anomalías de precipitación previstas por el modelo europeo para la última semana de marzo. Las lluvias entrarán dentro de la normalidad en el Cantábrico, sureste peninsular y Baleares, con ligeras anomalías positivas de 10 litros por metro cuadrado en Menorca y el País Vasco. Por ello, la semana podría ser algo menos estable a orillas del Mediterráneo y en el Cantábrico, con la llegada de una masa de aire polar por el norte. Las lluvias asociadas a este hipotético episodio no serían demasiado abundantes, porque la masa de aire sería de naturaleza seca. Artículo relacionadoSilvia Ferrer, meteoróloga: “se esperan 48 horas de lluvias en el sur de la España peninsular” En Canarias aún se producirían algunos chubascos y tormentas en la primera mitad de semana, con la dana (remanentes de Therese) centrada sobre el archipiélago. La retirada definitiva de la inestabilidad en el archipiélago se produciría a finales de semana, cuando la gota fría se adentraría en Marruecos. Estos escenarios están sujetos a una enorme incertidumbre, pero a día de hoy son las tendencias más probables para la recta final de mes. Probable irrupción de aire polar en Europa que afectaría también a EspañaLos modelos apuestan por este escenario, con el descenso de aire polar procedente del centro de Europa a partir del viernes 27. Es probable que el avance del aire frío se vea frenado por el anticiclón, por lo que las lluvias quedarían recluidas al Cantábrico oriental, puntos del Pirineo, Cataluña y Baleares. El contraste térmico sería también muy marcado entre el norte y sur. Esta entrada de norte daría lugar a nevadas en los sistemas montañosos del norte peninsular, especialmente la Cordillera Cantábrica y el Pirineo.La posible entrada de aire polar podría devolver el ambiente invernal a varias comunidades a las puertas de la Semana Santa.Las temperaturas serían algo más bajas que la media a orillas del Mediterráneo, valle del Ebro y Pirineos debido a los vientos de tramontana y la entrada polar prevista. Aun así, no esperamos ya fríos rigurosos y las heladas quedarían en general recluidas a zonas de montaña. Por el contrario, las temperaturas serían algo más elevadas en el suroeste peninsular, con días de 20 a 23 ºC en las vegas del Guadiana y Guadalquivir.