La batalla que dirimen el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y el laboratorio de inteligencia artificial Anthropic se recrudece en el terreno judicial. El litigio comenzó tras ser declarada la compañía que preside Darío Amodei como un "riesgo para la cadena de suministros" de EE. UU. y optar por la vía legal para defender los intereses de Anthropic. Ahora, la administración estadounidense amplía esa ofensiva ante la justicia alegando riesgo por los empleados extranjeros que trabajan en la compañía.La negativa de Anthropic a que se empleasen sus modelos de inteligencia artificial para armas autónomas o vigilancia masiva de ciudadanos no sentó nada bien en el Pentágono. A la ruptura de relaciones con Anthropic le siguieron por parte del órgano responsable de las fuerzas militares ataques que buscaban minar la reputación de la compañía, hasta esa designación y el posterior veto para participar en cuestiones de la administración.Defensa de EE. UU. duda de las medidas de seguridad de Anthropic a la hora de contratar personal extranjeroUn proceso que ahora escala con la presentación en sede judicial de documentos en los que Defensa plantea riesgos a la seguridad nacional procedente de los empleados foráneos que desempeñan su labor en Anthropic. Estados Unidos ha vivido episodios de espionaje desde el interior de compañías tecnológicas, como el protagonizado por Linwei Ding, condenado el pasado mes de enero. Ante ello, desde el Pentágono alertan antes de que el caso se pueda repetir con los empleados bajo el mando de Darío Amodei.Fue el subsecretario del Pentágono, Emil Michael, quien señaló en una declaración esta misma semana para el tribunal de Dakota del Norte que dirime el juicio entre Anthropic y el Departamento de Guerra de EE. UU que Anthropic cubre un importante número de puestos con trabajadores extranjeros, algunos procedentes de China.Una situación que, bajo su punto de vista y tal como recoge Axios, "aumenta el grado de riesgo de represalias si esos empleados cumplen con la Ley Nacional de Inteligencia de la República Popular China". No existe evidencia de que esos trabajadores hayan llevado a cabo ningún proceso ilegítimo o sospechoso por el momento, pero la sospecha ya está sobre la mesa por parte de la administración.El Pentágono cuestiona las medidas de seguridad implementadas por Anthropic al contratar empleados procedentes del extranjero, algo que, según señalan, no ocurre con otras compañías del sector de la inteligencia artificial. Según el subsecretario Michael, “las garantías técnicas y de seguridad que ofrecen los líderes de los demás laboratorios, junto con su comportamiento siempre responsable y fiable”, reducen ese riesgo de espionaje en las filas de las compañías que establecen lazos de colaboración con el Departamento de Defensa.Con esta declaración del subsecretario del Pentágono, la relación entre el Departamento de Defensa de Estados Unidos y Anthropic se complica aún más. Lo que hace apenas un mes era un vínculo de confianza mutua y colaboración en misiones de alto valor, tanto a nivel interno como internacional, se ha transformado en una disputa judicial que seguirá desarrollándose en los próximos días. El 24 de marzo se celebrará la audiencia para decidir si se conceden a Anthropic medidas cautelares que podrían revocar su designación como riesgo para la cadena de suministro y bloquear la aplicación de directivas federales en su contra.