Celebrar el Día del Padre no siempre pasa por buscar algo excesivamente elaborado. Se trata más bien de buscar un lugar que guste a todos, que no falle con la comida y donde poder estar a gusto y sin prisas . En Málaga , ese tipo de comida pide algo más que una buena mesa. Apetece un entorno agradable, fácil y donde la sobremesa no tenga hora de salida. Especialmente si la idea es compartir tiempo , que al final es de lo que va este día. En la zona este de la ciudad, junto al mar, hay un restaurante que encaja muy bien con esa idea. El Balneario , en los Baños del Carmen . Combina ubicación, espacio y una carta pensada para este tipo de reuniones, lo que lo convierte en una opción más que acertada para celebrar el Día del Padre. El Balneario , ubicado en los Baños del Carmen , lleva décadas vinculando Málaga con su historia marinera: sus instalaciones ocupan parte de un antiguo balneario del siglo XIX . Asimismo, son muchas las generaciones que han disfrutado aquí de las vistas al Mediterráneo y de los platos propios de la costa . Esa mezcla de patrimonio y tradición convierte a este local en un lugar más que gastronómico; es también un pedazo de la historia de la ciudad. La carta se mueve en un terreno reconocible que facilita la elección , algo que también se agradece cuando se trata de una mesa de muchos. No obstante, esa familiaridad en sus propuestas funciona a la perfección. No buscan sorprender, sino funcionar , ya que el producto es el que tiene el protagonismo y es sencillo encontrar opciones que encajen con todo tipo de gustos. Hay entrantes clásicos como las ensaladas , boquerones en vinagre , ensaladilla rusa o el ajoblanco . En pescados, cuentan con toda la variedad: dorada , calamar , pulpo o espetos . Por supuesto, no dejamos atrás su variedad de arroces , carnes a la brasa y platos de cuchara . Más allá de la comida, uno de los puntos fuertes del lugar es lo que viene después. La sobremesa se convierte en un momento para charlar, compartir anécdotas y degustar un café o un buen postre . Una vez terminada la experiencia, el enclave de este restaurante invita a dar un paseo por la costa , disfrutando de las vistas y del aire libre en familia. Sin duda, un plan que combina gastronomía , paisaje y familia , ideal para celebrar el Día del Padre y hacer de la visita algo más que una comida.