Kevin Spacey vuelve a situarse en el centro de la actualidad judicial. El actor estadounidense ha alcanzado un acuerdo extrajudicial con tres hombres que lo acusaban de agresión sexual en Reino Unido, poniendo fin al proceso civil que debía celebrarse este año en Londres. El pacto, cuyos términos no han trascendido, evita que el caso llegue al Tribunal Superior de Inglaterra y Gales, donde estaba previsto que se juzgara en octubre. Con este movimiento, queda cerrada definitivamente la vía civil abierta por estos demandantes. Una resolución que llega casi dos años después de que el intérprete fuera absuelto en el juicio penal celebrado en 2023, en el que se enfrentaba a nueve cargos por delitos sexuales. La decisión de ambas partes de alcanzar un acuerdo ha sido confirmada por distintos medios británicos, entre ellos la 'BBC'. La justicia ha ordenado la suspensión del procedimiento tras el consentimiento de todos los implicados, lo que implica que el juicio ya no se celebrará. Los tres demandantes acusaban al actor de comportamientos inapropiados ocurridos entre los años 2000 y 2013, en algunos casos durante su etapa como director artístico del teatro Old Vic de Londres. Dos de ellos han permanecido en el anonimato durante todo el proceso, identificados únicamente por sus iniciales, mientras que el tercero, el actor Ruari Cannon, sí decidió hacer pública su identidad. Cannon aseguró que Spacey le agredió durante una fiesta vinculada al estreno de la obra Sweet Bird of Youth en 2013. Hasta el momento, no se han hecho públicos los detalles del acuerdo ni si incluye compensaciones económicas. Las denuncias recogían distintos episodios de presunto acoso y agresión sexual. Uno de los demandantes afirmó haber sido «acosado deliberadamente» en varias ocasiones a principios de los años 2000, mientras que otro aseguró haber sufrido «daños psiquiátricos y pérdidas financieras» tras los hechos denunciados. Por su parte, Kevin Spacey ha negado en todo momento estas acusaciones, que ha calificado de «ridículas». El actor ha defendido que los incidentes descritos no ocurrieron o, en su caso, fueron consentidos. No obstante, en el pasado sí ha reconocido comportamientos inapropiados. Durante el proceso judicial anterior, admitió haber sido «demasiado tocón» en algunas ocasiones, aunque sin considerar que esos actos constituyeran agresión sexual. Este acuerdo se produce después de que Spacey fuera absuelto en 2023 de nueve delitos sexuales en un juicio penal celebrado también en Londres. En aquel proceso, se le acusaba de agresión sexual, penetración sin consentimiento y de forzar a una persona a mantener relaciones sexuales. El actor, de 66 años, logró entonces un veredicto favorable que supuso un punto de inflexión en su situación judicial, aunque no puso fin a los procedimientos abiertos en su contra. Las acusaciones contra Spacey salieron a la luz por primera vez en 2017, en el marco del movimiento #MeToo, provocando un fuerte impacto en su carrera. Fue apartado de proyectos como House of Cards y eliminado de la película Todo el dinero del mundo. Desde entonces, ha enfrentado distintos procesos tanto en Estados Unidos como en Reino Unido, algunos de los cuales han sido desestimados o resueltos a su favor. Ahora, con este acuerdo, el actor evita un nuevo juicio público que podría haber reactivado el foco mediático sobre su figura. Aunque no implica una resolución judicial sobre el fondo del caso, sí pone fin a las reclamaciones civiles de estos tres demandantes.