La portavoz de uno de los sindicatos organizadores de la reciente huelga y manifestación del profesorado de primaria y secundaria de Cataluña, declaró -al terminar la última manifestación callejera: esas cuatro columnas que, a la manera italiana, se concentran en la Ciudadela delante del Parlament- que Barcelona «tiembla». Propiamente hablando, los manifestantes consiguieron que Barcelona se colapsara durante un tiempo determinado en algunas vías de la ciudad. Pero, no es menos cierto que una parte de la ciudadanía tiembla ante un profesorado que da la impresión de estar desnortado. Más de un ciudadano quizá se pregunte si, en la coyuntura presente, tiene algún sentido proclamar que «Luchando también se está educando». Según parece, a partir de ahora, la lengua, las... Ver Más