Un funcionario vecino de Cádiz de 48 años, descrito por la Policía como un hombre "normal y corriente", pasó la noche del pasado 21 de febrero disfrutando del carnaval con sus amigos. Pocas horas después, en la madrugada del 22, concertó una cita con una mujer a la que no conocía de nada y cogió su coche rumbo a El