Frida Kahlo y Diego Rivera están de moda, pero no porque hayan sido olvidados en los 70 años transcurridos desde su muerte. Netflix va a llevar a la pantalla su tormentosa relación, cuyos ecos aún reverberan entre los muros de la Casa Azul de Coyoacán; y en Nueva York dos de los acontecimientos de la temporada cultural girarán en torno a su simbiosis personal y artística. El estreno mundial de una ópera inspirada en la pareja, El último sueño de Frida y Diego, el 14 de mayo, y una exposición en el Museo de Arte Moderno (MoMA), titulada como si fuera un espejo de la ópera (Frida y Diego: el último sueño), cartografían los derroteros de creatividad y tensión, dolor y violencia, que tomaron sus vidas. Seguir leyendo