La inteligencia artificial está empezando a leer los museos como si fueran bases de datos históricas. Un análisis de más de medio millón de pinturas sugiere que el arte ha estado registrando emociones colectivas durante siglos sin que nos diéramos cuenta

Wait 5 sec.

Lo que durante siglos vimos como expresión individual podría ser también un reflejo sincronizado de cambios sociales y económicos. Este estudio revela patrones emocionales que atraviesan generaciones de artistas, convirtiendo la pintura europea en un archivo alternativo donde la historia no se escribe con palabras, sino con color, forma y atmósfera.