Las famosas "alucinaciones" que sufren los modelos de inteligencia artificial son algo por pulir. Al final, si tienes que perder horas revisando con lupa lo que ha escrito la IA para encontrar errores, ¿qué sentido tiene usarla? Se pierde toda la gracia de automatizar el trabajo. No obstante, también es verdad que en este aspecto ha mejorado bastante si lo comparamos con los modelos de años atrás.Podríamos decir que los grandes modelos de lenguaje actuales son como escritores incansables: redactan de forma fluida y muy natural. El problema es que se saturan. Como explica Anasse Bari, profesor de informática en la Universidad de Nueva York, cuando le pasas a la IA un texto demasiado largo, con mucho relleno o muy repetitivo, el sistema simplemente pierde el hilo. Empieza a olvidar los datos clave, mezcla lo importante con detalles irrelevantes o, peor aún, se desvía por completo del tema original y empieza a improvisar.Una solución brillante basada en el vuelo de las avesUn centro de datos de inteligencia artificialPara intentar poner fin a estas alucinaciones, Bari y su colega Binxu Huang decidieron buscar inspiración lejos de la informática y mirar a la naturaleza. Se fijaron en algo tan antiguo y eficiente como el vuelo en bandada de las aves. Lo que han creado, publicado recientemente en la revista Frontiers in Artificial Intelligence, es un algoritmo que imita cómo los pájaros se "autoorganizan" en el aire. Cabe mencionar que no han inventado una IA nueva, sino una especie de filtro previo que le hace el trabajo sucio al modelo de lenguaje.El sistema trata cada frase de un documento como si fuera un pájaro virtual. Primero hace una limpieza a fondo, quitando las palabras de relleno y dejando solo los conceptos clave. Después, le pone nota a cada frase. ¿Está en la introducción o en las conclusiones? Sube la nota. ¿Se alinea con el tema central del texto? Más puntos. Podríamos decir que averigua qué frases son los "pájaros" más fuertes.Ahora bien, si solo coges las frases con más nota, te arriesgas a que todas hablen exactamente de lo mismo. Y aquí es donde entra la magia del vuelo en bandada. Para evitar repetir información, el algoritmo procesa estas frases en un espacio virtual y les aplica tres reglas biológicas básicas: mantenerse juntas, volar en la misma dirección y no chocar entre sí. Como resultado, las oraciones con significados parecidos se agrupan de forma natural. En cada grupo surge un "líder" representativo rodeado de otros temas secundarios. Esto lo que hace es mantenerlo todo bien ordenado.Al final de este proceso, el algoritmo elige únicamente las frases más importantes de cada grupo. ¿Qué se consigue con esto? Un resumen perfecto que toca todos los puntos estructurales del documento original sin dar vueltas sobre lo mismo. A continuación, este texto se le pasa a la inteligencia artificial. Tras poner a prueba el algoritmo con más de 9.000 documentos, vieron que la IA dejaba de inventarse cosas y generaba resúmenes mucho más fieles a la realidad que cuando intentaba procesar todo el texto de golpe..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }