¿Puede una máquina crear un cuerpo humano más atractivo que el real? La respuesta, según un equipo de investigadores checos, es sí. Y no por poco: las imágenes de desnudos generadas por inteligencia artificial obtuvieron las puntuaciones más altas en atractivo sexual y belleza estética en una muestra de 649 adultos, por encima de las fotografías de personas reales.El trabajo, publicado el 15 de marzo de 2026 en la revista Archives of Sexual Behavior, comparó seis tipos de imágenes: fotografías reales, figuras generadas por ordenador, imágenes producidas por IA, mujeres con cirugía estética, muñecas de silicona y dibujos de estilo hentai o ilustración erótica. Los participantes evaluaron cada imagen en cuatro dimensiones: realismo percibido, atracción sexual, atractivo estético y agrado emocional.El resultado más llamativo no fue solo que la IA ganase en tres de las cuatro categorías. Lo más revelador es que las fotografías reales solo superaron a las imágenes sintéticas en una dimensión: el realismo percibido. En todo lo demás —deseo, belleza y placer emocional—, los cuerpos diseñados por algoritmos resultaron más convincentes que los de carne y hueso.Cómo se hizo el experimentoEl equipo, liderado por Ellen Zakreski desde el Instituto Nacional de Salud Mental de la República Checa y la Universidad Carolina de Praga, reclutó a 649 participantes que se identificaban como sexualmente atraídos por mujeres. De ellos, 604 eran hombres y 45 mujeres. Según publica PsyPost, cada categoría de imagen incluía cinco tipos de cuerpo distintos con variaciones en color de pelo y complexión, estandarizados para mantener una coherencia visual.Los participantes puntuaron cada imagen con un deslizador digital de 0 a 100 en las tres primeras variables y con una escala pictórica de cinco puntos para el agrado emocional. Las imágenes con cirugía estética recibieron las puntuaciones más bajas en atractivo y placer, un dato que contradice la suposición de que la modificación corporal artificial siempre mejora la percepción.Un hallazgo secundario resultó igual de significativo: la edad del participante determinaba sus preferencias. Los más jóvenes mostraron mayor inclinación hacia las ilustraciones estilizadas de tipo hentai, lo que sugiere que la exposición temprana a medios digitales moldea las preferencias visuales a largo plazo.Lo que revela sobre el cerebro y la tecnologíaLos investigadores interpretan los resultados como evidencia de que el cerebro humano no busca fidelidad a la realidad cuando evalúa el atractivo corporal, sino una combinación de simetría, proporciones y suavidad visual que la IA perfecciona por diseño. Los generadores de imágenes actuales producen cuerpos sin las irregularidades naturales de una fotografía —poros, marcas, asimetrías— y esa "limpieza" dispara la respuesta estética.El fenómeno abre preguntas incómodas para múltiples sectores, desde la industria del contenido hasta la publicidad y la moda. Si un algoritmo genera cuerpos que el público percibe como más deseables que los reales, la presión sobre los estándares corporales podría intensificarse en una dirección que ya preocupa a psicólogos y educadores, sobre todo cuando coincide con alteraciones en la percepción del propio cuerpo.Zakreski y su equipo advierten de que los resultados no deben leerse como una apología de las imágenes sintéticas frente a los cuerpos reales. Lo que el estudio documenta es un sesgo perceptivo, no una verdad estética. Pero ese sesgo ya está operando a escala global cada vez que un usuario interactúa con imágenes generadas por IA en redes sociales, aplicaciones de citas o plataformas de contenido visual, y su efecto acumulativo sobre la percepción del propio cuerpo es algo que la ciencia apenas empieza a medir.