Prometía éxtasis y no decepcionó. Rosalía arrancó este pasado lunes la gira de su cuarto disco, el místico Lux, en Lyon (Francia), donde ante unas 15.000 personas en el pabellón LDLC Arena ofreció un espectáculo inédito que por momentos fue teatral como un ballet y a ratos desenfrenado como una fiesta electrónica en una iglesia abandonada. Un viaje ecléctico, herméticamente