FBI confirma compra de datos de ubicación de ciudadanos estadounidenses sin orden judicial

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El debate sobre privacidad y vigilancia gubernamental ha tomado un nuevo giro tras las recientes declaraciones del director del FBI ante el Congreso estadounidense.Kash Patel confirmó este miércoles que la agencia federal ha retomado la práctica de adquirir información masiva sobre la ubicación y actividades de ciudadanos americanos, una revelación que ha encendido las alarmas entre defensores de derechos civiles y legisladores preocupados por la erosión de las protecciones constitucionales.La confirmación oficial que muchos temíanDurante su comparecencia ante el Senado, Patel respondió con franqueza a las interrogantes del senador Ron Wyden sobre si el FBI estaba comprando datos de localización de estadounidenses. El director de la agencia no solo confirmó la práctica, sino que la defendió como parte de las herramientas legítimas disponibles para cumplir con la misión de seguridad nacional.Según sus declaraciones, el FBI adquiere «información comercialmente disponible» que considera consistente con la Constitución y las leyes establecidas en la Ley de Privacidad de Comunicaciones Electrónicas.Esta confirmación marca un cambio significativo respecto a la postura oficial de 2023, cuando el entonces director Christopher Wray admitió que la agencia había comprado acceso a datos de ubicación en el pasado, pero aseguró que no lo estaba haciendo de manera activa en ese momento.La renovación de esta práctica plantea interrogantes sobre el alcance y la frecuencia con que las autoridades federales están accediendo a información sensible de los ciudadanos.El ecosistema de brokers de datos y aplicaciones móvilesLa mecánica detrás de esta vigilancia masiva resulta particularmente preocupante. Los datos que adquiere el FBI provienen de intermediarios conocidos como «data brokers», empresas especializadas en recopilar, procesar y comercializar información personal.Estas compañías obtienen sus datos principalmente de aplicaciones móviles cotidianas, juegos y servicios de publicidad en línea que los usuarios instalan en sus dispositivos sin comprender completamente las implicaciones de privacidad.Un ejemplo revelador involucra a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, que según documentos obtenidos por medios especializados, adquirió grandes volúmenes de información proveniente de servicios de «real-time bidding» o RTB.Esta tecnología, fundamental para la industria publicitaria digital, recopila datos de ubicación y otra información identificable utilizada para segmentar anuncios. Las empresas de vigilancia pueden interceptar este flujo de información y posteriormente venderla a agencias gubernamentales que buscan evadir el requisito de obtener una orden judicial.El debate constitucional y la Cuarta EnmiendaEl senador Wyden no escatimó en críticas, calificando la compra de información sin orden judicial como «una escandalosa evasión de la Cuarta Enmienda».Esta enmienda constitucional protege a los ciudadanos estadounidenses contra registros y confiscaciones irrazonables, estableciendo que las autoridades deben presentar evidencia ante un juez para obtener autorización antes de acceder a información privada de individuos.Tradicionalmente, las agencias gubernamentales debían convencer a un magistrado de que existía causa probable de un delito antes de poder exigir datos personales a empresas tecnológicas o proveedores de telefonía.Sin embargo, la estrategia de comprar información comercialmente disponible representa una laguna legal que permite a las autoridades federales sortear este proceso.El FBI sostiene que no necesita orden judicial para utilizar datos que cualquiera podría teóricamente comprar en el mercado, aunque esta teoría legal aún no ha sido sometida a prueba definitiva en los tribunales.Iniciativas legislativas para cerrar el vacío legalComo respuesta a estas prácticas, el senador Wyden junto con otros legisladores de ambos partidos presentaron recientemente la Ley de Reforma de Vigilancia Gubernamental.Esta propuesta bipartidista busca establecer que las agencias federales requieran una orden judicial autorizada por un tribunal antes de poder adquirir información de ciudadanos estadounidenses a través de intermediarios de datos. La iniciativa representa un esfuerzo concreto por actualizar las protecciones de privacidad para la era digital.Cabe destacar que el FBI declinó proporcionar detalles adicionales más allá del testimonio de Patel, rehusando responder preguntas específicas sobre la frecuencia de estas compras, los montos invertidos o la identidad de los brokers con quienes mantienen relaciones comerciales.Esta opacidad alimenta las preocupaciones sobre la falta de supervisión y rendición de cuentas en estas operaciones de vigilancia masiva.Fuente: The GuardianThe post FBI confirma compra de datos de ubicación de ciudadanos estadounidenses sin orden judicial first appeared on PasionMóvil.