Mayte (55) comenzó su carrera de productora y mánager de artistas a los 18 años, de manera que la mayoría de sus parejas han sido famosos del mundo de la música o con un cargo importante en el sector. Con tal curriculum parecía complicado que José María (54), su cita de 'First Dates', satisficiera las exigencias de la madrileña. Pero lo que sintió al verlo esperándola en la barra del restaurante fue más allá de la desilusión: casi huye sin mirar atrás. «No me gustan las personas que vienen a una cita con una camiseta de estar por casas con lamparones. Llevaba el pelo teñido como cuando se lo teñía Ortega Cano, igual», comentó la soltera en los totales sobre la primera impresión que le había causado su cita. Él la notó nerviosa, pero Mayte aclaró también en privado que no eran nervios, sino que «estaba deseando irme corriendo». No perpetró la huida, aunque a lo largo de la velada comprobó que el carácter de José María le encajaba todavía menos que su físico. Y es que el controlador aéreo resultó un hombre muy guasón. Él mismo había destacado en su presentación que conserva la edad mental de un chaval de 18 años, «soy una persona que no para, me encanta salir, viajar…». Sin embargo, se pasó de vacilón. Los roces entre ellos surgieron desde el inicio de la cita; dos personalidades que juntas eran pura dinamita. Cuando llegaron a los postres Mayte solo había sacado en claro que estaba harta de los chistes de su acompañante. «Cada vez que hablamos de un tema, es un monólogo. Es una wikipedia, pero solo le llega a la wi. Ha sido muy pesado, no me dejaba hablar», se quejaba en los totales. Encima, antes de la decisión final, lo oyó destrozar 'Noelia' de Nino Bravo en el karaoke del reservado de 'First Dates', siendo ella representante de artistas. Mayte no pudo ocultar su horror, más cuando el controlador aéreo reconoció no acordarse de su nombre. «Mira, de verdad… Impresentable ¿Dónde llevo a este hombre?», reiteró. Cada una de las cosas que no le habían gustado de su cita las llevaba apuntadas en el móvil en una lista para justificar el rechazo a un segundo encuentro. «No me ha gustado que vinieras en camiseta. En el karaoke estabas cantando 'Noelia' a voces y no tenías ni puñetera idea de cómo me llama. Y jolín, que en la cita has hecho un monólogo y no me dejabas hablar», le explicó la madrileña. «Me partes el corazón», ironizó José María, que tampoco quería seguir conociéndola, alegando que «no ha habido feeling desde el principio y la veo un poco mayor para mi». Al oír los motivos de su cita, Mayte estalló. «Me meo de risa. Un poco mayor dice este. Es lo típico de cuando rechazas a un señor, por llamarlo de alguna manera. Me puedo partir de la risa», expresó con sarcasmo. «Es respetable que yo piense eso, me pareces mayor», se defendió su compañero de velada. Pero su pretendienta no estaba dispuesta a escucharlo ni un minuto más, elevando el tono de la bronca. «¿Crees que me vas a ofender? ¿Quieres que te diga yo algo a ti, que no se te puede ni mirar a la cara? ¡Anda… Hasta luego, chaval! Búscate a una jovencita. Pero oye, págala, porque debes tener dinerito para pagarla», sentenció. José María no pudo replicar nada más, porque ella ya se había marchado dejándolo con la palabra en la boca.