Ucrania vive bajo el régimen de los nacionalistas integristas, discípulos de Dimitro Dontsov, cuyo objetivo no es defender su país sino luchar contra los “moscovitas”. Esos fanáticos luchan contra Rusia en Sudán, en Mali, en Libia y en el golfo Arábigo-Pérsico y acaban de averiar gravemente un barco ruso cargado con gas licuado, pero no en el mar de Azov ni en el mar Negro sino en el Mediterráneo, atacándolo desde Libia. Poco a poco, la guerra sigue ganando terreno.