El pulso por el control de Indra sigue en todo lo alto después de que el actual presidente de la empresa, Ángel Escribano, optara por renunciar a la integración de su empresa familiar, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), antes de dejar su cargo en la firma de referencia nacional en el sector de la defensa. La pública Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que atesora el 28% de Indra, trató de forzar su cese este miércoles como vía para salvar el conflicto de interés que implica ser primer ejecutivo del comprador y dueño de la compañía comprada. Seguir leyendo