Sin señales de desescalada y con mucha incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en el estrecho de Ormuz. Así alcanza la guerra en Irán su tercera semana. La pasada ha vuelto a ser una madrugada de bombardeos cruzados, las fuerzas israelíes lanzaron nuevos ataques en Beirut y Teherán, mientras el régimen iraní bombardeaba bases militares de Estados Unidos y ciudades como Tel Aviv y Haifa. Además, Irán ha conseguido un nuevo amigo, Rusia.El presidente ruso Vladimir Putin felicitó a los líderes iraníes por Nowruz y dijo que Moscú sigue siendo un amigo leal y un socio fiable para Teherán, según informó el Kremlin.Los primeros ataques israelíes de esta madrugada pusieron el foco en posiciones del grupo chií libanés Hizbulá en Beirut, concretamente en siete barrios ubicados en los suburbios del sur de la capital del país. Desde el inicio de las hostilidades, los bombardeos israelíes contra Irán han provocado la muerte de un total de 1.021 personas, mientras que la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa el número de muertos por el conflicto en 3.220.Por su parte, la Guardia Revolucionaria informó que había bombardeado "con éxito" las bases Príncipe Sultán, en Arabia Saudí; Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos; Ali al Salem, en Kuwait; Erbil, en el Kurdistán iraquí; y la Quinta Flota Naval, en Baréin. El general de brigada Abolfazl Shekarchi, portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, advirtió que funcionarios israelíes y estadounidenses podrían ser un objetivo en "cualquier parte del mundo", incluidos lugares de ocio y turísticos. Esta guerra se ha convertido ya en una guerra energética con el bloqueo del estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio global de la energía. De ahí que además de las decisiones tácticas sobre el terreno, importen y mucho las tomada hacia la contención de las consecuencias de la ofensiva. EE.UU. autorizó la compra y venta temporal de petróleo iraní que se encuentra varado en el mar. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había adelantado la decisión y estimó que la medida permitirá añadir unos 140 millones de barriles al mercado petrolero. Del otro lado, Teherán estaría dispuesto a facilitar el paso de buques japoneses por Ormuz. En una entrevista, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Aragchí, aseguró que Teherán está dispuesto a facilitar el paso de buques japoneses por Ormuz tras defender que el régimen de los ayatolás no ha cerrado esta vía estratégica, sino que ha impuesto restricciones a los buques de países implicados en los ataques contra Irán. Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.