La contaminación por nitratos avanza en España y pone en riesgo el agua que consumimos

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El agua que bebemos en España podría no ser tan segura como parece. Los nitratos avanzan bajo tierra y ya afectan a miles de personas sin que lo veamos.La agricultura intensiva y a la ganadería industrial, está deteriorando acuíferos y fuentes de abastecimiento La calidad del agua en España se está viendo comprometida por un problema que avanza de forma silenciosa pero constante: la contaminación por nitratos. Tal y como advierte Greenpeace España en su último análisis, este fenómeno, estrechamente ligado a la agricultura intensiva y a la ganadería industrial, está deteriorando acuíferos y fuentes de abastecimiento en numerosas regiones, afectando tanto al medio ambiente como al acceso a agua potable segura.Una contaminación invisible que se filtra bajo tierraA diferencia de otros tipos de contaminación más visibles, los nitratos actúan de forma discreta. Proceden principalmente de fertilizantes agrícolas y de residuos ganaderos ricos en nitrógeno, como los purines. Cuando se aplican en exceso o sin control, estos compuestos se infiltran en el suelo y terminan acumulándose en las aguas subterráneas, tal y como recoge el informe de Greenpeace.Artículo relacionado¿Cómo la contaminación de los plásticos influye en el calentamiento climático antropogénico y viceversa?El problema es que esta contaminación no desaparece fácilmente. Los nitratos pueden permanecer durante años en los acuíferos, lo que convierte su eliminación en un proceso complejo y costoso. Además, su presencia no siempre es evidente hasta que los niveles superan los límites legales establecidos.Zonas de España donde el problema ya es críticoLa situación no es puntual ni aislada. Según datos recogidos por Greenpeace España y organismos oficiales, amplias zonas agrícolas presentan niveles de nitratos por encima de lo permitido por la normativa europea. Comunidades como Castilla y León, Aragón, Cataluña o la Región de Murcia concentran numerosos puntos afectados debido a la intensidad de la actividad agroganadera.Esta contaminación ha obligado a restringir el uso del agua del grifo para consumo humanoEn algunos municipios, esta contaminación ha obligado a restringir el uso del agua del grifo para consumo humano. Las administraciones se ven entonces forzadas a buscar soluciones alternativas, como el suministro de agua embotellada o la instalación de sistemas de tratamiento, con el consiguiente impacto económico.El modelo agroindustrial en el centro del problemaEl origen estructural de esta crisis está en el modelo de producción. La agricultura intensiva depende en gran medida del uso de fertilizantes nitrogenados para maximizar rendimientos, mientras que la ganadería industrial genera grandes volúmenes de residuos.Artículo relacionadoContaminación por glifosato en los ríos europeos: ¿agricultura o detergentes de uso doméstico?Estos residuos, si no se gestionan adecuadamente, acaban filtrándose al suelo. La acumulación de nitrógeno supera la capacidad de absorción de los cultivos, lo que facilita su paso a los acuíferos. Tal y como señala Greenpeace, la expansión de la ganadería intensiva, especialmente la porcina, es uno de los factores clave detrás del aumento de la contaminación por nitratos en España.Riesgos para la salud y los ecosistemasEl impacto de los nitratos va más allá del medio ambiente. El consumo de agua con concentraciones elevadas puede provocar problemas de salud, especialmente en bebés, como la metahemoglobinemia, una afección que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. El consumo de agua con concentraciones elevadas puede provocar problemas de saludEn el plano ecológico, el exceso de nutrientes en el agua favorece la eutrofización. Este proceso desencadena la proliferación de algas que consumen el oxígeno disponible, lo que puede provocar la muerte de peces y alterar gravemente los ecosistemas acuáticos, un efecto ampliamente documentado en informes ambientales y científicos.La respuesta de Europa y las carencias en EspañaLa gravedad del problema ha llevado a la Comisión Europea a intervenir en varias ocasiones. A través de la Directiva de Nitratos, la Unión Europea obliga a los Estados miembros a identificar zonas vulnerables y aplicar medidas para reducir la contaminación.España, sin embargo, ha sido señalada por el incumplimiento de estas obligaciones. Según la Comisión Europea, las medidas adoptadas hasta ahora no han sido suficientes para frenar el avance de los nitratos, lo que ha derivado en procedimientos de infracción.Tal y como subraya Greenpeace España, abordar este problema exige actuar desde el origen y replantear el modelo agroganadero. Solo así será posible garantizar que el agua que consumimos siga siendo un recurso seguro y accesible en el futuro.Referencia de la noticiaGreenpeace España. (2026). Nitratos: la crisis invisible del agua en España. Greenpeace.