El tren de la fabricación masiva de chips basados en silicio ya pasó para España y el resto de Europa. Lo cogieron otras potencias tecnológicas norteamericanas y asiáticas y alcanzarlo es inviable. Pero hay uno en camino más robusto, tolerante a mayores densidades de potencia, capaz de operar con voltajes más altos y a un mayor ancho de banda. El billete para subirse a esta tercera generación de procesadores, el elemento clave de cualquier dispositivo electrónico, se llama nitruro de galio (GaN), un semiconductor más veloz, reducido, resistente y barato. Indra Group lidera un consorcio, formado también por Televés Corporación, SPARC Foundry y RBZ Robot Design, para empezar a fabricar en Vigo estos nuevos chips en el plazo de un año: es el proyecto GIGaNTE.Seguir leyendo