La biblioteca de Barcarrota fue uno de los hallazgos bibliográficos más relevantes del siglo pasado. La encontró un matrimonio, Toni Saavedra y Raúl Cordón, cuando decidieron reformar su casa familiar, una vivienda antigua en la plaza de la Virgen de Soterrano, en la pequeña localidad de Barcarrota (Badajoz) en 1992. La piqueta del albañil, en uno de sus envites, en lugar de sacar ladrillo sacó papel. En el hueco que había sido tapiado con esmero encontraría, además del libro atravesado por la herramienta, otros 10. Todos datados en el siglo XVI y escritos en varias lenguas. Seguir leyendo