Una placa de Petri aprende a jugar a DOOM: científicos logran que neuronas vivas controlen el mítico shooter

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Los científicos han hecho este experimento de computación biológica, aunque todavía no juega demasiado bien.La frontera entre biología y videojuegos acaba de dar un paso más extraño —y fascinante—. Un grupo de investigadores ha logrado que un cultivo de neuronas vivas en una placa de Petri aprenda a jugar a DOOM, uno de los shooters más influyentes de la historia.El experimento, desarrollado por científicos que investigan sistemas de "inteligencia biológica", utiliza neuronas cultivadas en laboratorio conectadas a un sistema informático que traduce la actividad eléctrica de las células en acciones dentro del juego. En otras palabras: las neuronas reciben información del entorno del videojuego y responden con señales que se convierten en movimientos dentro de DOOM.Para lograrlo, los investigadores crearon un sistema de retroalimentación. Las neuronas reciben estímulos que representan lo que ocurre en pantalla —como la posición de enemigos o paredes— y su actividad eléctrica se interpreta para mover al personaje o reaccionar en el entorno. Con el tiempo, el cultivo neuronal aprende a responder mejor a los estímulos, mejorando su rendimiento dentro del juego.🚨: A petri dish of human brain cells just learned to play DOOM pic.twitter.com/2giOzG1CSF— Curiosity (@MAstronomers) March 7, 2026 El objetivo del experimento no es crear un jugador biológico definitivo, sino estudiar cómo aprenden las redes neuronales reales cuando interactúan con entornos dinámicos. Los científicos esperan que este tipo de investigaciones ayude a comprender mejor el aprendizaje biológico y a desarrollar nuevas formas de inteligencia híbrida entre sistemas vivos y máquinas.La elección de DOOM tampoco es casual. El clásico de id Software se ha convertido en un peculiar "banco de pruebas" tecnológico: durante años ha sido ejecutado en dispositivos de todo tipo, desde calculadoras y test de embarazo hasta tractores o frigoríficos. Ahora suma a la lista algo todavía más insólito: un pequeño cerebro cultivado en laboratorio.Más allá de la curiosidad, el experimento abre preguntas interesantes sobre el futuro de la computación biológica. Si cultivos de neuronas pueden aprender a interactuar con entornos digitales, podrían convertirse algún día en sistemas de procesamiento radicalmente distintos a los chips tradicionales.Por ahora, eso sí, la humanidad puede estar tranquila: el pequeño cultivo neuronal todavía está muy lejos de completar una partida perfecta de DOOM.Un clásico que funciona en cualquier sitioCon el paso de los años, DOOM se ha convertido casi en un desafío tecnológico dentro de la cultura informática: hacer que el juego funcione en el dispositivo más inesperado posible. Programadores y aficionados llevan décadas adaptando el código del clásico de 1993 a todo tipo de hardware, demostrando tanto la flexibilidad del juego como la creatividad de la comunidad.Entre los ejemplos más curiosos hay versiones de DOOM que funcionan en calculadoras gráficas, pantallas de cajeros automáticos, sistemas de infoentretenimiento de coches o incluso frigoríficos inteligentes. Uno de los casos más virales fue el de un programador que consiguió ejecutar el juego en la pantalla de un test de embarazo digital, un logro que resume bien hasta qué punto se ha convertido en una tradición llevar DOOM a lugares imposibles.En muchos casos, estos experimentos no buscan tanto jugar al shooter como demostrar las capacidades del hardware o explorar sus limitaciones. Portar DOOM se ha convertido en una especie de rito para programadores y entusiastas de la tecnología: si un dispositivo tiene pantalla y algún tipo de procesador, tarde o temprano alguien intentará hacer que el mítico juego de id Software funcione en él.