Ambas organizaciones han desempeñado desde su creación un rol insustituible, de gran protagonismo en la vida de la sociedad cubana, al estar inmersas en los proyectos más variados de la Revolución, no solo con la incondicionalidad y el patriotismo con que actuaron generaciones precedentes. También con la alegría, la fe en el futuro y el entusiasmo característicos de los cubanos.El Comandante en Jefe Fidel Castro, en aquel lejano 4 de abril de 1962, valoró: “Creer en los jóvenes es ver en ellos además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria, fe en la patria, amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos!, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas”.Esa juventud que por entonces venía de luchar en las filas del Ejército Rebelde, del combate en la clandestinidad y las universidades, de la grandiosa Campaña de la Alfabetización y de Girón, lo hacía confiar, tal y como lo hiciera José Martí con los Pinos Nuevos.A ella le entregaría en lo adelante además del acervo ideológico invaluable de nuestras raíces e historia, las banderas políticas del marxismo-leninismo.Ha pasado el tiempo inexorablemente y el hacer de la organización juvenil patentiza que sus integrantes resultan los dueños de una historia inolvidable en la construcción de la nueva sociedad, en la defensa y en el cumplimiento de las tareas internacionalistas.Desde siempre los estudiantes, soldados y jóvenes trabajadores continúan ofreciendo su apoyo a importantes actividades de todos los frentes, y el pueblo lo ha constatado.Esa participación se ha evidenciado en la realización de labores agrícolas, en el apoyo a las personas más vulnerables e inclusive trabajando en la prestación de servicios como médicos, enfermeras y enfermeros, así como en las investigaciones que han permitido el logro de vacunas e importantes medicamentos.Los Pinos Nuevos de hoy con el impulso que representa el 2026, en el que se cumple el centenario del Comandante en Jefe Fidel Catro, igualmente, guiados en las escuelas por las organizaciones pertinentes –la OPJM y la UJC- han tenido y tienen gran responsabilidad en el cumplimiento de las más diversas tareas asignadas y más en las actuales condiciones de bloqueo reforzado con el sitio energético de EE. UU.Las tareas de la economía y de la defensa están entre los más ingentes desafíos de todo el pueblo cubano, que enfrenta en estos tiempos el cerco imperial de la Casa Blanca, responsable de severos obstáculos al desarrollo del país.El ingenio, conocimientos y creatividad de la juventud son la fuerza motora, y son decisivos; así como su capacidad para el trabajo con el fin de revertir los planes enemigos.Difícil es el entorno por los estragos variopintos a lo interno, se vuelve más espinoso porque está acompañado de una mayor virulencia del asedio de los odiadores, empeñados en influir en las nuevas generaciones cubanas desde las plataformas digitales.No es un fenómeno nuevo que los imperialistas y sus acólitos invadan, agredan, calumnien, mientan y manipulen para crear desunión, confusión, desinformación. La novedad de estos tiempos está en el uso descomunal de las nuevas tecnologías de la información y las comunicacionales al servicio de sus fines espurios.Por eso la presencia de los jóvenes, dirigidos por su organización de vanguardia, tiene un rol esencial en el combate ideológico que ello demanda, el cual se empeña en hacer no solo contundente, profundo y revolucionario sino también desenfadado, alegre, ingenioso, sin que se le quite a nadie la alegría de vivir, la confianza y la esperanza.El 2026, implica nuevos retos, promete el incremento de actividades en las cuales la juventud sea la vanguardia y las comunidades cubanas el escenario donde se sigue trabajando en conjunto con las diferentes organizaciones para contribuir al mejoramiento de la vida, concretamente en planes de revitalización de muchas barriadas con la puesta en práctica de proyectos sociales y culturales.A pesar del ambiente de asfixia que Washington impone a la mayor de las Antillas, su juventud mantiene su entusiasmo, resiliencia y sigue combativa. Vuelven los concursos culturales, las actividades en respaldo a la Revolución Cubana, los reconocimientos y los homenajes merecidos.En medio de condiciones de mucho trabajo y las conocidas carencias agudizadas por el genocida bloqueo, hay espacio en Cuba para la felicidad y la alegría, dos bienes espirituales que los bisoños hijos de esta tierra siempre tienen para regalar, como su solidaridad.