Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.comOscar Isaac nunca ha tenido problemas para elegir proyectos ambiciosos, pero hay uno dentro del universo mutante que todavía le persigue más por lo que pudo haber sido que por lo que terminó siendo. El actor ha vuelto a hablar de su paso por X-Men: Apocalipsis y, esta vez, ha dejado bastante claro por qué aceptó convertirse en En Sabah Nur… y también por qué aquella experiencia acabó siendo mucho menos glamourosa de lo que parecía sobre el papel.Y la verdad es que su explicación tiene bastante sentido. Porque cuando un actor del nivel de Oscar Isaac se apunta a una película rodeado de nombres como Michael Fassbender, Jennifer Lawrence y James McAvoy, lo lógico es pensar que estás entrando en una superproducción potente. El problema vino después: maquillaje extremo, prótesis imposibles, calor insoportable y un villano que nunca terminó de funcionar como debía.Oscar Isaac aceptó X-Men: Apocalipsis por un motivo muy concretoDurante su reciente paso por Hot Ones, Oscar Isaac recordó de forma bastante sincera qué le llevó a aceptar el papel del gran villano mutante de X-Men: Apocalipsis, estrenada en 2016. Y sí, la respuesta tiene mucho más que ver con el reparto que con el traje azul o la posibilidad de dominar el mundo.“Una de las grandes razones por las que acepté el trabajo fue que pensé: ¿Michael Fassbender? ¿Jennifer Lawrence? ¿James McAvoy? ¡Todos estos actores increíbles! ¡Sí!”, recordó el actor. “Y luego no vi a ninguno de ellos porque tenía tantísimo calor. Y además no podía girarme. Así que simplemente me metían en una tienda de refrigeración”.La imagen es tan cómica como dolorosa. Porque mientras desde fuera parecía que Oscar Isaac estaba interpretando a uno de los villanos más poderosos de Marvel, por dentro la experiencia era bastante menos épica. El actor estaba literalmente atrapado dentro de un disfraz de unos 18 kilos, con movilidad limitada y completamente aislado del resto del rodaje.“De vez en cuando alguien pasaba y me hacía así [dándole unas palmadas en la espalda], ‘Eh, Oscar’. Y yo decía: ‘¿Eh?’. Y para cuando conseguía girarme, ya se habían ido”, continuó Isaac. “Así que fue muy complicado. Pero le estoy agradecido a la tienda de refrigeración”.cordonpressY claro, aquí está la clave de todo: Oscar Isaac se apuntó por el potencial humano y artístico del proyecto, no por el resultado visual final que terminó llegando a pantalla. Y eso explica bastante bien por qué sigue hablando de la película con una mezcla de cariño, frustración y resignación.El gran problema de En Sabah Nur fue que nunca pareció tan imponente como debíaAunque Oscar Isaac encajaba bastante bien como En Sabah Nur sobre el papel, la versión final de Apocalipsis nunca terminó de convencer a buena parte del público. El personaje debía ser una fuerza casi divina dentro del universo X-Men, una amenaza ancestral capaz de cambiar el equilibrio del planeta… pero en pantalla el impacto fue mucho menor.Parte del problema estuvo en el diseño. Las prótesis, el maquillaje y la armadura no ayudaron demasiado, y las comparaciones con Ivan Ooze, el villano de la película de Power Rangers, no tardaron en inundar internet. Lo que debía imponer acabó convirtiéndose en meme. Y eso, para una película que intentaba elevar la saga tras el muy buen recibimiento de X-Men: Días del futuro pasado, fue un golpe duro.Fox quería acercar la franquicia a una escala más grande, más espectacular y más alineada con el tipo de blockbuster que estaba triunfando entonces gracias al Universo Cinematográfico de Marvel. Pero la jugada salió regular. X-Men: Apocalipsis no fue un desastre absoluto, pero sí una clara decepción para una saga que venía de una de sus mejores etapas.Lo curioso es que, pese a todo, Oscar Isaac nunca renegó por completo del proyecto. De hecho, en 2022 ya dejó claro que entendía perfectamente por qué aceptó el papel, aunque el resultado final no estuviera a la altura de lo que imaginó.Oscar Isaac sigue defendiendo por qué quiso ser ApocalipsisEn otra reflexión muy honesta, el actor explicó que había una motivación personal detrás de su fichaje: además del reparto, estaba el vínculo emocional con los cómics.“Sé exactamente con qué intención entré ahí y por qué razones. Había actores increíbles involucrados con los que realmente quería trabajar. Yo coleccionaba X-Men cuando era pequeño, y me encantaba Apocalipsis, me parecía un personaje muy extraño, muy inquietante”. Y ahí está probablemente la parte más interesante: Oscar Isaac no aceptó el papel como un simple encargo de estudio. Lo hizo porque le gustaba de verdad el personaje.Pero entonces llegó la parte menos bonita del proceso. “Y luego llegas allí y piensas: ‘Dios mío, llevo todas estas prótesis encima. Llevo un traje. No me puedo mover. No puedo ver a nadie’. Aun así, sigo recordando aquella época con cariño. Ojalá hubiera sido una mejor película y hubieran cuidado un poco mejor al personaje, pero esos son los riesgos”.Esa última frase resume perfectamente lo que fue X-Men: Apocalipsis para muchos. Una película con ingredientes muy atractivos, un reparto fortísimo y un villano mítico… pero con una ejecución bastante irregular.¿De qué iba realmente X-Men: Apocalipsis?Para entender por qué el personaje de Oscar Isaac tenía tanto potencial, conviene recordar de qué iba la película. X-Men: Apocalipsis nos presenta a En Sabah Nur, un mutante antiquísimo que habría sido el primero de su especie y que gobernó el antiguo Egipto hace cinco mil años. Su gran poder consistía en trasladar su conciencia a otros cuerpos mutantes, absorbiendo así nuevas habilidades y prolongando su vida casi indefinidamente.X-Men: Apocalipsis (2016)Tras quedar enterrado y en coma durante siglos, Apocalipsis despierta en 1983 en un mundo que considera decadente y corrupto. A partir de ahí, decide destruir el orden actual y reconstruir la civilización a su manera, reuniendo a sus Cuatro Jinetes mientras va reclutando a mutantes clave como Tormenta, Psylocke, Ángel y un Magneto completamente roto por la tragedia.Al mismo tiempo, la película desarrolla varias piezas importantes del universo mutante: el despertar de los poderes de Scott Summers, el acercamiento entre Jean Grey y Cíclope, la llegada de Nightcrawler, el papel de Mystique como referente para los mutantes jóvenes y el intento desesperado de Charles Xavier por evitar una catástrofe global.Una película caótica, ambiciosa y llena de ideas potentesLa historia también recupera a personajes clave como Moira MacTaggert, Bestia, Quicksilver y hasta un salvaje cameo de Wolverine como Arma X en Lago Alkali. Todo ello desemboca en una batalla final en El Cairo, donde los X-Men intentan frenar a Apocalipsis antes de que use el poder mental de Xavier para someter a toda la humanidad.Sobre el papel, la propuesta era potente. Había mitología mutante, nuevos héroes, destrucción a gran escala y una amenaza realmente seria. El problema fue que muchas de esas ideas llegaron a la pantalla sin la fuerza, el equilibrio o la emoción que necesitaban.Y eso explica por qué Oscar Isaac sigue siendo uno de los “qué pena, porque podía haber sido increíble” más claros del cine de superhéroes reciente.Del villano mutante a Moon Knight… y un futuro cada vez más incierto en MarvelDespués de aquello, Oscar Isaac sí consiguió entrar oficialmente en Marvel Studios gracias a Moon Knight (Caballero Luna), donde por fin pudo demostrar todo su rango en un personaje mucho más agradecido y mejor escrito. Pero incluso ahí hay una sensación parecida: un papel brillante, una serie con personalidad… y un futuro completamente difuso.A día de hoy sigue sin haber noticias concretas sobre una segunda temporada de Moon Knight ni sobre un regreso claro del personaje dentro del UCM. Se ha hablado de Midnight Sons, se ha especulado con cruces sobrenaturales y hasta con posibles cameos, pero nada sólido.De hecho, durante la premiere parisina de Frankenstein de Netflix el pasado octubre, un fan le preguntó directamente si aparecería en Avengers: Secret Wars. Su respuesta fue tan corta como desalentadora: “Es un secreto, ya sabes… pero no”.Así que, por ahora, la historia de Oscar Isaac con los superhéroes sigue siendo una mezcla extraña de aciertos interpretativos y oportunidades a medio explotar. Y quizá por eso sus palabras sobre Apocalipsis tienen tanta fuerza ahora: porque recuerdan que, detrás de cada gran blockbuster, también hay actores que entran ilusionados… y a veces salen metidos en una tienda de refrigeración.¿Qué te habría gustado más ver de su Apocalipsis? Porque sí, aquella película tuvo muchos problemas… pero la idea de Oscar Isaac como gran villano mutante sigue teniendo algo que todavía duele un poco. Y si quieres más noticias como esta, ya sabes: síguenos en Google News, que aquí nunca dejamos morir a los mutantes del todo.Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com