En pocos días los peruanos habrán de elegir a un presidente, o a dos candidatos que semanas después se disputarán la presidencia. Yo, que hace muchos años sobrevivo fuera del Perú, y no tengo planes de volver a residir en ese país del que escapé soñando con ser un escritor, me abstendré de votar. Por primera vez en mi vida, ya sesentón, desencantado de la política, he resuelto no votar en primera ni en segunda vuelta. Elijo preservar una saludable independencia, no mancharme, cuidar mi libertad de opinión. En el país donde nací, los políticos se entrometen en el ámbito de nuestras libertades cuando nos obligan a votar, bajo amenaza de cobrarnos una multa, si ejercemos la abstención. Nadie debería... Ver Más