Francesc Perera Dalmau falleció en Lérida el pasado enero a causa de un agresivo cáncer de páncreas y dejó huérfana su compañía de tractores Automotor, además de una fortuna de 14 millones de euros . Semajante patrimonio decidió dejárselo a las Hermanitas de los Pobres como agradecimiento por haber cuidado de él en la infancia. El legado incluye la empresa, la maquinaria agrícola y el dinero, tal y como cuenta la televisión pública catalana TV3, que ha hablado con el nuevo gerente, Daniel Barios. El propietario anterior lo llamó para que lo ayudase con la compañía, y apenas un mes después falleció . «Me llamó para que viniese a trabajar de gerente y ayudarlo, con la mala suerte de que le diagnosticaron un cáncer de páncreas , muy rápido y muy agresivo, y en 29 días murió», ha explicado Barios a la cadena catalana sobre su vínculo con el propietario de Automotor, fallecido cuando tenía poco más de 60 años. Perera Dalmau, sin descendencia ni familia, decidió dejarles el dinero a las religiosas porque una de ellas lo había cuidado de pequeño. « Quiso devolver lo que le habían dado las hermanas», ha detallado Barios. De la misma opinión son algunos de los empleados de la firma, como Josep Ramon, que considera que era una personas de «gran corazón». La congregación de las Hermanas de los Pobres llevan prestando servicio en la comunidad ilerdense desde hace más de 150 años, dedicada sobre todo al cuidado de personas mayores. Ahora están tramitando la herencia y, si todo va bien, serán las siguientes propietarias de Automotor.