Todavía con el eco del austero sonido de las horquillas golpeando el empedrado toledano, la ciudad llegó al Viernes Santo. El gran cortejo de la Semana Santa de Toledo, que combina el recogimiento y la solemnidad del Santo Entierro, pudo desarrollarse sin la incertidumbre que le caracteriza. Esta procesión es una de las más castigadas por la lluvia . De hecho, un chaparrón obligó el año pasado a suspenderla y en 2024, la inestabilidad y el viento puso en peligro su desarrollo, lo que mermó la afluencia de público. Pero en 2026 todo ha sido diferente, desde el inicio de la Semana Santa los partes meteorológicos ya evidenciaban que Toledo disfrutaría de su procesión del Viernes Santo sin necesidad de... Ver Más