La Semana Santa de Antequera guarda uno de sus momentos más sobrecogedores en la recta final de la procesión, cuando el cansancio ya aprieta y los tronos afrontan las cuestas más duras casi corriendo. Es el rito de Correr la Vega , una tradición de raíz al menos quinientista que convierte el regreso a los templos en una prueba de fuerza, coordinación y fe . No es un simple alarde: su origen se vincula a la costumbre de llevar las imágenes hasta lo más alto de la ciudad para bendecir las tierras fértiles de la Vega de Antequera. Ese sentido simbólico sigue vivo en una escena que cada año atrae a más visitantes y que distingue a la Semana Santa... Ver Más