En apenas unos meses, el bum de Rafa Jódar, que se paseaba por la universidad cuando vio que los resultados en los torneos lo llevaban hacia el circuito de los profesionales a pasos agigantados. En enero ya se metió entre los cien mejores del mundo (89); en abril alcanza su primera semifinal ATP en Marrakech, después de batir al francés Alexander Muller por 6-2, 2- 0 y retirada. Con 19 años, el madrileño quiere ir con calma, pero su tenis y sus resultados lo llevan ya a estar entre los mayores con dignidad. Finalista en el challenger de Canberra en enero, se metió en el cuadro principal del Abierto de Australia y superó una primera ronda de cinco sets contra Sakamoto (7-6 (6), 6-1, 5-7, 4-6, y 6-3. En la segunda, lección en forma de derrota ante Jakub Mensik, 17 del mundo, por 6-2, 6-4 y 6-2. En Dallas también se coló entre los mejores, aunque en primera ronda Denis Shapovalov le mostró lo que todavía le falta para seguir ascendiendo (6-1 y 6-2). Pero aprende rápido: octavos en Delray Beach (le hizo partido a Taylor Fritz, 8 del mundo, con un 7-6 (4) y 6-4)); octavos en el ATP 500 de Acapulco (tres sets ante Altmane, 6-2, 4-6 y 6-1); primera ronda en el Masters 1.000 de Indian Wells (ante Tabilo, 6-1 y 6-2); y tercera, tras superar la previa, en Miami, donde ganó a Hanfmann (6-4, 4-6 y 6-1) y a Vukic (6-1 y 6-2) antes de caer contra Etcheverry (7-5 y 6-4). Para el torneo en tierra batida, tres victorias para seguir en la nube, pues no eran rivales fáciles: Lajovic (6-3 y 6-4), Machac (6-4, 4-6 y 6-3) y este Muller que tuvo que retirarse antes de tiempo cuando ya perdía 6-2 y 2-0. «Me siento genial… Fue un partido muy duro, así que tenía que estar ahí desde el primer punto, y lo estuve. Cada jugador español es un guerrero. Desde Nadal hasta Alcaraz, todos son luchadores. Está en nuestro ADN, así que seguí haciéndolo gracias a ellos», decía tras su partido de octavos. Ya es de esos guerreros que empieza a dar alegrías para el tenis español, en sus primeras semifinales ATP.