Simeone se salió con la suya. Su intención no era minimizar la derrota del Real Madrid en Mallorca y mantener la Liga con vida, su objetivo primordial era desgastar al Fútbol Club Barcelona. Flick no pudo rotar y, en el primer asalto de los tres que vivirán Barcelona y Atlético en once días, se vio obligado a alinear su once más titular con Pedri, Lamine, Fermín, Cubarsí Cholo, por su parte, dio descanso a sus titulares, que llegarán con las baterías cargadas al compromiso de Champions. Ver a Nico defendiendo a Lamine resultaba una anomalía que no se repetirá en el duelo europeo. Y al once colchonero’ se asomaban jugadores que no eran precisamente habituales como Obed Vargas o Almada. Seguir leyendo....