La izquierda busca líder tras la renuncia de Yolanda Díaz

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Todos los referentes del espacio reivindican el legado de la vicepresidenta segunda y aseguran que no es el momento de hablar de nombres sino de construir un proyecto sólidoYolanda Díaz renuncia a ser la candidata de la izquierda confederal: “Estoy muy orgullosa de lo hecho, pero queda mucho por hacer” La izquierda quema liderazgos a velocidad atropellada. Yolanda Díaz dice adiós a una nueva candidatura apenas cinco años después de recoger el testigo de Pablo Iglesias. En esta década larga que arranca con la irrupción de Podemos en la escena política, la pasarela de referentes que han relampagueado y después se han apagado es demasiado extensa. La marcha de la vicepresidenta segunda obliga a su espacio político a reinventarse una vez más para encontrar un nuevo referente o una fórmula que pueda levantar el optimismo para las próximas elecciones. La vicepresidenta segunda anunció este miércoles que renuncia a ser candidata en las próximas elecciones. Lo hace después de una legislatura repleta de tensiones con los diferentes partidos de la coalición que tejió para el 23 de julio y que fue condición indispensable para revalidar el Gobierno con el PSOE. Y lo hace precisamente cuando la nueva alianza de esas formaciones para las generales comienza a dar sus primeros pasos públicos tras meses de diálogo discreto.  “Quiero también dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción. Y quiero cuidar también el Gobierno de coalición progresista, porque cuidar es la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos”, escribió la ministra de Trabajo en la carta en la que anunció la decisión, publicada en sus redes sociales.  No se trata en cualquier caso de una decisión tomada sobre la marcha ni a raíz de los últimos movimientos que agitan la izquierda, como el acto del 21 o la conversación que ha activado Gabriel Rufián para una nueva fórmula de la izquierda que pueda incorporar a las fuerzas independentistas. Sino de un movimiento muy meditado, como reconoce ella misma, después de mucho tiempo como dirigente, desde Galicia hasta el Gobierno estatal pasando por el Congreso.  Díaz reivindica en el texto su labor al frente del Ministerio de Trabajo, en el que seguirá volcada: el lugar desde el que construyó su capital político y que la llevó en 2021 a asumir el liderazgo de Unidas Podemos, por petición de Pablo Iglesias. Y el lugar en el que puso de nuevo todos sus esfuerzos a partir de su renuncia como líder orgánica de Sumar en junio de 2024, tras el batacazo de las elecciones europeas, fruto de una negociación extremadamente tensa entre los partidos de la coalición que dejó a Izquierda Unida sin escaño por primera vez desde su nacimiento.  Pero la actual legislatura ha desgastado a todas las partes del Gobierno y las relaciones con Junts han imposibilitado sacar adelante leyes importantes. Entre ellas, la norma estrella que Díaz planeaba para esta legislatura. La reducción de la jornada laboral murió en su primer trámite en el Congreso el pasado verano por la oposición de los independentistas. La ministra ha conseguido, eso sí, avances importantes, como las nuevas subidas del salario mínimo, la ampliación de los permisos por cuidado o próximamente el Estatuto del becario.  Todos los dirigentes y referentes del espacio de la izquierda reconocieron este miércoles la labor de la vicepresidenta en estos años: desde Mónica García, ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, hasta Antonio Maíllo, el coordinador general de Izquierda Unida, pasando por sus personas más cercanas en el Gobierno y en el partido, como Ernest Urtasun o Lara Hernández. También de otros partidos del grupo parlamentario, como Compromís, o incluso del Partido Socialista. “Hay tristeza en lo personal, pero determinación política también. Ella sigue construyendo este camino con nosotros”, trasladan a este diario fuentes de Movimiento Sumar, su partido. Todas las formaciones de la izquierda alternativa coincidieron al destacar que se trata de una decisión “personal” y aplaudieron lo que ven como un gesto de “compromiso” o de “generosidad”. Pero todas son también mucho más cautas a la hora de analizar los próximos pasos de un espacio político que tiene que llenar el enorme vacío de liderazgo que, pese a su desgaste, deja la vicepresidenta segunda. Más Madrid, Izquierda Unida, Comuns y Movimiento Sumar lanzaron el pasado 21 de febrero un acto de presentación del nuevo proyecto político para las generales del próximo año. Una coalición que parte del espíritu unitario del 23 julio, con las organizaciones de Sumar en el Gobierno, y que pretende rearmar esa coalición de cara al futuro, aunque con un funcionamiento mucho más horizontal y cohesionado entre esos partidos a la hora de tomar las decisiones.  Fuentes de Movimiento Sumar refuerzan esta idea y creen que sin Yolanda Díaz el acto del 21 “no habría existido”. “Hemos llegado hasta aquí por su empeño en construir una mayoría que ganara las elecciones de 2023”, sostienen. “Gracias a ella se armó la coalición que el 23J permitió que se revalidara el segundo gobierno de coalición progresista, ha logrado desplegar las políticas progresistas de transformación social de mayor calado en los últimos años pero, eso sí, Yolanda no se va a ningún lado, va a estar remando y ayudando como siempre. Su presencia va a ser determinante para que las cosas salgan bien”, destacan.  “Los Comuns queremos poner en valor la figura de Yolanda Díaz. Ella lideró la construcción de una amplia coalición progresista que hizo posible parar a la derecha y revalidar el gobierno de coalición progresista. Así mismo, ha estado y continúa siendo la mejor ministra de Trabajo de la historia de la democracia”, trasladan mientras tanto fuentes de la coalición catalana.  Primero el proyecto, después los liderazgos Todos los dirigentes tratan de apartar el debate sobre los liderazgos para centrar la conversación en la necesidad de construir un proyecto político fuerte, que aparque las tensiones y que sea capaz de incorporar a Podemos para evitar la dispersión del voto en las próximas elecciones. “El trabajo sigue igual y no se altera: construir una alianza, estructuras y cosiendo confianzas. Nadie piensa ahora en los nombres. Lo decíamos hacia afuera y era una cosa real”, sostienen fuentes de Más Madrid.  Un dirigente del espacio valora en conversación con este diario los tiempos que ha elegido la vicepresidenta para anunciar su renuncia: “La agitación de Rufián beneficia el acto del sábado, con un desborde brutal, y la ausencia de Yolanda que preanuncia su decisión de hoy”. “Sigue la hoja de ruta”, analiza sobre los plazos que se habían dado los partidos para empezar a presentar la nueva coalición.  Una de las reflexiones que nace de este nuevo encuentro entre las cuatro fuerzas es que los modos con los que ha operado la izquierda alternativa desde la irrupción de Podemos no han funcionado a medio y largo plazo. Y que la solución a eso es una fórmula en la que los diferentes partidos tengan más protagonismo y haya una mayor coralidad tanto en la toma de decisiones como en los referentes, más allá de que esas fuerzas tendrán que buscar una persona para encabezar la futura candidatura.  “No va a haber dificultad en encontrar ese liderazgo, todo se hará a su tiempo”, reflexiona un dirigente de la coalición, que avala esa fórmula plural en el ‘mientras tanto’, como se vio en el acto del 21 de febrero, con un cartel de iguales, sin una figura por encima del resto. “Proyecto, programa, nuevas incorporaciones y culminación de la referencia, en ese orden”, sintetiza sobre los próximos pasos a seguir. Antes de encontrar un nuevo referente, los partidos tienen pendiente presentar su proyecto por el país, empezando por Andalucía y Catalunya. Queda por delante la elección de un nuevo nombre, un debate programático, y una llamada al resto de actores. Y después las personas. En Movimiento Sumar también entienden que las personas que vayan a asumir el liderazgo del espacio serán en todo caso “el resultado de un proceso colectivo”. “Movimiento Sumar quiere ensanchar este espacio lo máximo posible y las primarias son una forma de hacerlo”, explican sobre las fórmulas hacia el futuro.  “La hoja de ruta no tiene por qué cambiar y ella sigue siendo la líder del espacio en el Gobierno”, añaden en Más Madrid sobre los próximos pasos. “No desaparece”, sostienen en una fuerza que, como el resto de ministros, fía buena parte del desempeño de la coalición en la tarea del Gobierno, con más de un año de legislatura por delante.  “Continuaremos trabajando codo a codo con Yolanda Díaz y el resto de ministros, remando juntos y juntas, desde el Gobierno y desde el grupo parlamentario plurinacional. Compartimos plenamente que hay que cuidar el Gobierno de coalición, garantizando estabilidad y máxima ambición en la hora de conseguir adelantos sociales”, sostienen también en esa línea fuentes de los Comuns.  “Igualmente, compartimos que hay que continuar avanzando en alianzas amplias que permitan consolidar derechos y ampliarlos. El acto del día 21 iba en esta dirección, y en esta dirección continuaremos trabajando: sumando, ampliando y construyendo. Los Comuns apreciamos nuestro compromiso a la hora de articular una nueva coalición que haga posible volver a vencer a la derecha y la extrema derecha”, añaden.  Empieza, por tanto, una nueva etapa para la izquierda en mitad de una legislatura extremadamente complicada, pero que comenzará por el trabajo político antes que por los nombres, después de semanas en las que se ha especulado con la figura de Gabriel Rufián como el próximo líder de la izquierda, algo que él ya ha descartado. Y después también de meses en los que en los mentideros de la política se han designado ya a varios líderes como el del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, que también se ha autodescartado. Este mismo miércoles Rufián lo señaló como “una de las mejores cabezas” de la izquierda.  Lo que queda antes de un paso importante como el de la elección de una nueva persona al frente de esa coalición es un trabajo “de hormiguita”, como lo definen algunas fuentes, para seguir tejiendo alianzas y levantando un proyecto político que tendrá varios tests previos. Andalucía, el primero, con Antonio Maíllo como candidato, un territorio que él mismo ha señalado como clave para evaluar los próximos pasos de la izquierda estatal. Pero si todo va según el plan establecido, antes de las generales irán las autonómicas y hay fuerzas como Más Madrid que ya están volcadas en esa cita para conseguir los mejores resultados posibles.  Muchas incógnitas en el futuro pero con un escenario mucho más claro tras el paso anunciado este miércoles por la vicepresidenta segunda.