Superar un tribunal médico para obtener una incapacidad permanente no es un trámite sencillo. Muchos trabajadores acuden al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) con informes clínicos exhaustivos, diagnósticos claros y tratamientos acreditados, pero aun así reciben una resolución desfavorable. Y es que, las dificultades no siempre radican en la falta de pruebas médicas. En numerosas ocasiones, el problema está en cómo se conecta la enfermedad con las exigencias concretas del puesto de trabajo. El tribunal médico evalúa la patología pero sobre todo su impacto real en la capacidad laboral.Seguir leyendo....