El sueño de David Ellison era ser un actor de Hollywood, pero tuvo mala suerte. Así que se convirtió en el rey de la meca del cine. Está a un paso de hacerse con el centenario estudio Warner Bros. Discovery, tras haber doblegado a su rival, Netflix. El verano pasado ya se compró Paramount en una estrategia vertiginosa de adquisiciones para crear en apenas seis meses un imperio del entretenimiento y los medios.Seguir leyendo