Max Fridman. Los primos Meyer de Vittorio Giardino

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Edición original: Max Fridman: I cuigini Meyer IT (Rizzoli Lizard, 2025)Edición nacional/España: Max Fridman. Los primos Meyer (Norma Editorial, 2026)Guion: Vittorio GiardinoDibujo: Vittorio GiardinoColor: Vittorio GiardinoTraducción: Gema MoraledaRealización técnica: LimbostudioFormato: Cartoné. 216 páginas. 32,00€La vida en una maleta«Cada dia asumimnos cosas que el anterior no habríamos tolerado»Los amantes del cómic europeo de corte clásico estamos de enhorabuena con el regreso a las librerías de Vittorio Giardino. El maestro italiano recupera a su personaje más emblemático, Max Fridman, para una nueva intriga ambientada en la Austria anexionada por el Tercer Reich, con la persecución de los judíos como telón de fondo y una voluntad política explícita que atraviesa toda la obra.La serie de Max Fridman comenzó en 1981 con Rapsodia húngara, donde conocíamos a este agente suizo al servicio de Francia envuelto en conspiraciones ligadas al ascenso del nazismo en Europa oriental. Tras dos álbumes iniciales, Giardino trasladó la acción a la España de la Guerra Civil en la celebrada trilogía ¡No pasarán!, consolidando la serie como una de las grandes referencias del cómic histórico europeo contemporáneo.En Los primos Meyer, el autor vuelve a centrar la mirada en el auge del nazismo con un propósito claro: rendir homenaje a quienes, en cualquier época y lugar, se ven obligados a abandonar su hogar con lo imprescindible en una maleta para salvar la vida. La historia arranca en la Viena de abril de 1938, cuando Myriam Meyer presencia la humillación pública de un comerciante judío a manos de camisas pardas ante la pasividad general. A partir de ahí asistimos al progresivo desmantelamiento de la vida de la familia Meyer —judíos acomodados—, víctimas de leyes injustas, agresiones, expropiaciones y amenazas constantes que los empujan a tomar una decisión impensable: huir de su país.Max Fridman, primo de los Meyer, entra en escena para intentar sacarlos de Austria valiéndose de su experiencia en el ámbito del espionaje. La misión no solo se complica por las férreas restricciones del régimen nazi, sino también por la indiferencia —cuando no abierta hostilidad— de otros países hacia los refugiados judíos. En este punto, Giardino articula un discurso que trasciende el marco histórico concreto y se convierte en una reflexión sobre los mecanismos de exclusión y deshumanización que activan los regímenes autoritarios.La estructura del álbum evidencia ese compromiso político: durante buena parte de la obra, el foco no está en la intriga clásica de espionaje, sino en el retrato minucioso del proceso por el cual un Estado convierte a parte de su población en enemigo interno. Giardino muestra con precisión casi quirúrgica cómo se normaliza la violencia, cómo se institucionaliza la discriminación y cómo el miedo se convierte en herramienta de control. Es una advertencia lúcida y nada complaciente que, aunque ambientada en 1938, dialoga inevitablemente con nuestro presente.En el apartado gráfico, el álbum es una demostración de maestría. Giardino despliega su estilo elegante, limpio y reconocible con una narrativa de precisión casi cinematográfica. Las secuencias en las que los personajes recorren las calles de Viena destacan por su fluidez y claridad, con una puesta en escena que guía la mirada del lector con absoluta naturalidad. La ambientación es, sencillamente, extraordinaria: la recreación de la Viena de los años treinta revela un trabajo de documentación exhaustivo y una atención obsesiva al detalle arquitectónico, al vestuario y a la atmósfera social. Cada viñeta respira autenticidad.Esa meticulosidad puede conferir al relato un tono contenido, incluso distante en determinados pasajes, pero lejos de restarle fuerza, refuerza su impacto. La frialdad aparente se convierte en una herramienta para subrayar la brutalidad de los hechos sin necesidad de subrayados melodramáticos.La edición de Norma Editorial mantiene el formato habitual de las obras del autor, con un tamaño ligeramente reducido, pero acompañada de valiosos extras: textos explicativos del propio Giardino, bocetos y material de referencia que permiten apreciar el rigor del proceso creativo.Los primos Meyer, que podría ser la última entrega de la serie, funciona como síntesis perfecta del universo de Max Fridman: un cómic histórico de altísima calidad gráfica y narrativa, pero también una obra profundamente comprometida. Giardino reafirma aquí su posición como autor consciente y combativo, recordándonos que la libertad y la democracia nunca están garantizadas y que el arte puede —y quizá debe— ser también una forma de memoria y resistencia.Lo mejor• Lo necesario del mensaje de la obra.• El dibujo, excepcional.• El gran trabajo de documentación.Lo peor• Puede resultar un poco fría para el tema que trata.• Realmente no es una historia de Max Fridman.