Qué risa. Otra vez, una botifarra de Laporta. La primera (retransmitida, claro) fue de rabia, porque, mientras algunos se frotaban las manos, desde el poder central alguien echó un cable que cercenó la mayor crisis de gobierno por las inscripciones de Dani Olmo y Pau Víctor. Hay que tener amigos hasta en el infierno. Al fondo a la derecha.Seguir leyendo....