En un templo de Tokio (Japón) presentaron a Buddharoid, un peculiar monje budista robótico con inteligencia artificial, capaz de ofrecer enseñanzas y consejos espirituales. Desarrollado sobre modelos de inteligencia artificial avanzados, el androide de dos piernas apunta a aliviar la escasez de monjes en el país e incluso realizar ciertos rituales religiosos, aunque reaviva el debate ético sobre su papel en espacios de fe.