El alcalde de Alicante, Luis Barcala, salva el primer "match ball" del escándalo de las viviendas protegidas gracias al apoyo de Vox. Pese a que los ultras exigieron la dimisión del regidor en el último pleno, han bloqueado una iniciativa de la izquierda que buscaba reprobar al dirigente popular y exigir su renuncia al cargo. Tras un mes de silencio en el que los de Abascal se habían encomendado al "No hay declaraciones", la excusa para volver a convertirse en el salvavidas del alcalde ha sido su negativa a "pactar con la extrema izquierda".Seguir leyendo....