Un medicamento viviente, denominado CAR-T, ha revolucionado el tratamiento de los tumores de la sangre, logrando miles de remisiones completas de leucemias, linfomas y mielomas desde su primer uso experimental en 2010. La terapia consiste en extraer del paciente células defensivas, modificarlas con ingeniería genética y volverlas a infundir, ya con una capacidad aumentada para destruir las células cancerosas. El exitoso tratamiento, sin embargo, ha fracasado hasta ahora frente a los tumores sólidos, que son los más habituales. Un nuevo estudio ofrece este jueves una esperanza. Una versión ultrasensible del CAR-T ha logrado eliminar los tumores humanos de cáncer de páncreas, ovario y riñón implantados en ratones de laboratorio.Seguir leyendo