El PSOE se la vuelve a jugar, esta vez con mejores cartas que en Extremadura o Aragón, para frenar la sangría de votos que está sufriendo el partido desde que empezó el nuevo ciclo electoral. Las elecciones de Castilla y León pueden servir a los socialistas para ganar algo de oxígeno extra antes de los comicios andaluces, probablemente en junio, donde tienen peores perspectivas.Seguir leyendo....