Con los nervios a flor de piel, y no era para menos porque el Real Madrid más gris de los últimos tiempos se jugaba el pase a los octavos de final de la Champions, el Bernabéu acogía un decisivo choque ante el Benfica de Mourinho . El escaso 0-1 de Lisboa no aseguraba una noche tranquila y el incidente racista de Prestianni y la expulsión del técnico luso enrarecían el duelo. Pero la afición blanca respondió y llenó su estadio para tratar de impulsar al equipo en su competición fetiche. Con los equipos saltando al terreno de juego para jugarse las castañas en uno de los fondos del coliseo madrileño se desplegó una pancarta. No muy grande y con un mensaje corto pero directo: «No al racismo». Afeaba así el Bernabéu el gesto del argentino Prestianni en la ida y arropaba a Vinicius , estrella solista tras la baja por molestias de Kylian Mbappé . Pero cuando las cámaras de televisión se recreaban con el ambiente en la grada se toparon con un gesto totalmente inesperado en ese escenario. En el fondo, en primerísima fila, un aficionado madridista le dedicó a la retransmisión un saludo fascista . Claro y repetido, sin malinterpretación posible. El gesto, reprobable por sí mismo, y sobre todo el momento en el que se produjo, incendió de inmediato las redes sociales. También irritó al Real Madrid, club anfitrión, que se había volcado en un alegato contra el racismo en el fútbol y de repente se topaba con un aficionado propio haciendo gala, con luz y taquígrafos, de lo contrario. De ahí que a los pocos minutos de viralizarse la imagen la entidad blanca anunció que había identificado y expulsado del estadio al personaje. Pero no quedó ahí la cosa pues el club informó después que había iniciado el proceso de expulsión permanente del hincha. «El Real Madrid comunica que ha pedido de manera urgente a la Comisión de Disciplina del club que inicie un procedimiento inmediato de expulsión al socio que ha sido captado por las cámaras de televisión haciendo el saludo nazi en la zona donde se ubica la Grada de Animación, momentos antes de iniciarse el partido entre el Real Madrid y el Benfica», explicó en un comunicado. «Este socio fue localizado por los miembros de seguridad del club instantes después de que apareciera en la retransmisión y fue expulsado inmediatamente del estadio Santiago Bernabéu», añade la nota oficial, que concluyó con un mensaje tajante: « El Real Madrid condena este tipo de gestos y de expresiones que incitan a la violencia y al odio en el deporte y en la sociedad».