La última jugada electoral: expertos analizan si los cierres de campaña pueden mover la intención de voto

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Elecciones en Colombia. Foto: @RegistraduriaLos aspirantes a la Presidencia y los partidos que compiten por el Congreso afinan detalles para el cierre de campañas de cara a las elecciones legislativas y a las consultas interpartidistas del próximo 8 de marzo.De acuerdo con el calendario electoral, todas las colectividades tienen plazo hasta este primero de marzo para realizar actos de cierre. A partir de esa fecha y hasta el día de las elecciones, quedan suspendidas las actividades de campaña en espacio público y está prohibida la entrega de material publicitario en las inmediaciones de los puestos de votación.En la capital se llevó a cabo el cierre del Pacto Histórico, que impulsa la aspiración de Iván Cepeda, y Salvación Nacional, con Abelardo de la Espriella como figura visible. Ambos encabezan la más reciente medición de Invamer, lo que añade carga simbólica a sus eventos de cierre.Mi discurso de ayer en Cali: CONTRA LA POLÍTICA DEL ODIO, DE LA MENTIRA Y DEL ESPECTÁCULOhttps://t.co/8fe3IrfgQI pic.twitter.com/KTNdSYjhgf— Iván Cepeda Castro (@IvanCepedaCast) February 27, 2026El mensaje del cierre de campañaPara el analista Gabriel Cifuentes, los cierres son, ante todo, demostraciones de fuerza. “Generalmente son los eventos donde los candidatos tratan de mostrar la mayor cantidad de impulso, sobre todo porque van a estar una semana sin poder hacer actos de proselitismo en plaza pública. Es un último envión importante dentro de las campañas”, explicó.Según Cifuentes, el objetivo es instalar una narrativa de fortaleza y respaldo que reafirme la decisión de quienes ya están inclinados por un candidato y anime a los indecisos.Lo han intentado todo y con todos y aquí seguimos: el Pueblo y el Tigre… de la mano de Dios. ¡Firme por la Patria! (A.D.L.E) pic.twitter.com/kOXs5bJWGt— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) February 26, 2026También advirtió que el foco debe estar en el cumplimiento estricto de la ley electoral, dado que durante la semana previa a los comicios no pueden realizarse actos de campaña ni distribuir propaganda cerca de los puestos de votación.Aunque considera difícil medir el impacto concreto de estos eventos en términos de votos, sostiene que sí pueden generar “hechos políticos”, imágenes de movilización y registros que proyecten la percepción de fuerza de una campaña. En su lectura, los cierres podrían tener mayor peso en el contexto de las consultas interpartidistas —donde la competencia es más personalizada— que en las listas al Congreso.Presidencial vs. legislativas: lógicas distintasEl politólogo Yann Basset ofrece una mirada diferenciada. A su juicio, el significado de un cierre de campaña cambia radicalmente según el tipo de elección. En el caso legislativo, explica, las listas están compuestas por múltiples candidaturas que, en la práctica, hacen campaña de manera individual y buscan votos propios, sin depender necesariamente de la estructura general del partido o la coalición.“Eso le quita relevancia a los eventos de cierre en las legislativas, porque finalmente son actos de los partidos o de las coaliciones, y estos no siempre son los actores centrales en la competencia real por el voto”, señala.Distinto es el caso presidencial. Allí, según Basset, los cierres buscan reivindicar anticipadamente una victoria, proyectar liderazgo y consolidar una narrativa de inevitabilidad. En ese escenario, el impacto puede ser mayor, especialmente porque cada vez más electores toman su decisión en los días finales.¿Pueden mover la aguja?Frente a la posibilidad de que estos eventos modifiquen la intención de voto, los expertos coinciden en que el efecto es limitado en las legislativas, donde pesan más las maquinarias, el trabajo territorial y el voto preferente. En contraste, en las consultas y en una eventual contienda presidencial, el cierre puede incidir en el ánimo de los indecisos y reforzar tendencias en la recta final.